El Parlamento de Portugal rechaza legalizar la eutanasia

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Parlamento de Portugal. Si bien el debate continuará en la cámara legislativa, según han informado medios locales, la mayoría de los parlamentarios rechazó los cuatro proyectos de despenalización de la eutanasia que han sido presentados ante el organismo.
 
La iniciativa presentada por el Partido Socialista (PS) recibió 110 votos a favor, 115 en contra y cuatro abstenciones, mientras que el planteado por el partido Personas-Animales-Naturaleza (PAN) ha recabado 107 votos a favor, 116 en contra y once abstenciones. Por su parte, el proyecto del Bloque Izquierdista (BE) ha obtenido 104 votos a favor, 117 en contra y ocho abstenciones, igual que el presentado por Los Verdes (PEV).
 
La votación se celebró después de que varios cientos de personas se manifestaran frente al edificio del Parlamento para protestar contra la posible despenalización de la eutanasia.
 
El proyecto fue presentado a raíz de una petición firmada por más de 8.000 personas en 2016 y promovida por grupos que defienden el derecho a "una muerte con dignidad" para aquellos enfermos en estado crítico.
 
La propuesta del PS contemplaba la eutanasia para aquellos pacientes que sufrieran por enfermedades graves e incurables y a los que los médicos les hubieran informado de la escasa posibilidad de una mejora, que estuvieran en estado terminal o que sufrieran una enfermedad incapacitante.
 
A nivel mundial, únicamente Bélgica, Colombia, Luxemburgo y Países Bajos permiten la eutanasia, mientras que en Alemania, Canadá, Japón y Suiza es legal el "suicidio asistido" por un médico.
 
Posicionamiento de la Ordem Dos Médicos
 

El actual presidente y ex presidentes de la Ordem Dos Medicos, Dres. Miguel Guimarães y José Manuel Silva, se movilizaron en las últimas semanas para impedir que prosperara la iniciativa socialista. Para ello, entregaron al presidente de la República Portuguesa una declaración sobre las cuestiones de la eutanasia, expresando su rechazo a prácticas que contribuyan a "tomar la vida".
 
En base a lo establecido por la Constitución portuguesa, la Declaración Universal de los Derechos Humanos y todos los códigos de ética médica, en sus múltiples dimensiones, subrayan que la vida humana es inviolable y a partir de ahí defienden,  a través de una Declaración, que: 
 
1. La eutanasia es la muerte intencionalmente provocada por un problema de salud.
 
No es más que quitar la vida, sea cual sea la razón y la edad. No es eutanasia la aplicación de medicación suministrada con la intención de disminuir el sufrimiento del enfermo terminal aunque contribuya indirectamente a abreviar la vida (mecanismo del doble efecto).
 
2.El suicidio farmacológicamente asistido, por médico o cualquier otra persona, bajo cualquier argumento, incluso el de aliviar sufrimiento, es también quitar la vida.


3. La distanásia u obstinación terapéutica, en la que se prolonga la vida, sin esperanza de recuperación, y el inherente sufrimiento del enfermo y familiares, es igualmente condenada.


4. La eutanasia, el suicidio asistido y la distanásia representan una violación grave e inaceptable de la Ética Médica (repetidamente condenados por la Asociación Médica Mundial). El médico que las practica niega lo esencial de su profesión, haciéndose causa de la mayor inseguridad en los enfermos y generador de muertes evitables.
 
5. En ninguna circunstancia y bajo ningún pretexto, es legítimo por la sociedad procurar inducir a los médicos a violar su Código Deontológico y su compromiso con la Vida y con los que sufren.
 
Suscribieron esta Declaración los Dres: António Gentil Martins; Carlos Soares; Germano de Sousa; José Manuel Silva; Miguel Guimarães; y Pedro Nunes