La OMC defiende ante los médicos portugueses el proyecto para que la relación médico-paciente sea declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad

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El Dr. Patricio Martínez, la Dra. Catarina Matías y el Dr. Juan José Rodríguez Sendín.El pasado mes de julio la Orden de los Médicos de Portugal se adhirió a la solicitud del Foro de la Profesión Médica de reconocer la relación médico-paciente como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad a salvaguardar por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

El Dr. Martínez subrayó que “la relación médico-paciente se engloba dentro de un modelo de relación humana, poniendo de manifiesto el instinto de auxilio que alberga nuestra especie”. Asimismo, hizo entrega a los presidentes de la Órdenes Médicas del documento ‘La Relación Médico-Paciente como Bien Cultural Inmaterial de la Humanidad”, elaborado por la Comisión de Expertos. Además, se tomó el compromiso para la unificación de estrategias de formar una Comisión Mixta Foro de la Profesión Médica y las Órdenes Médicas de Portugal, para la universalización de la candidatura.

 

El Dr. Patricio Martínez, la Dra. Catarina Matías y el Dr. Juan José Rodríguez Sendín.

El Dr. Rodríguez Sendín expuso que el desarrollo de la profesión médica dio respuesta a la necesidad de seguridad entre el médico y el paciente, que exigió el avance del conocimiento y la tecnología. Además de las leyes, en las sociedades avanzadas, “ha sido vital el compromiso de los médicos como garante de esta seguridad”. 

También subrayó que “el ejercicio de la profesión médica exige anteponer los intereses del paciente a los del propio médico, base de la confianza que el paciente deposita en el profesional, exigencia que se sustenta entre otros principios por los de beneficencia, no maleficencia, autonomía y justicia”. 

Además, incidió en que “el profesionalismo médico acarrea una serie de compromisos basados en la integridad en la utilización del conocimiento y optimización de recursos, la compasión como guía de acción frente al sufrimiento, la mejora permanente en el desempeño profesional para garantizar la mejor asistencia posible al ciudadano, y en la colaboración con todos los profesionales e instituciones sanitarias para la mejora de la salud y bienestar de la población”.

Respecto al Proyecto para la declaración de la relación médico-paciente como bien inmaterial de la humanidad, enumeró los beneficios de la relación médico-paciente, entre los que destacan “la mejora del bienestar y la salud, la evitación del sufrimiento, la reducción de pruebas complementarias e intervenciones innecesarias, tanto preventivas como terapéuticas, además de la intervención individualizada y adecuada a las expectativas y realidades, la adherencia, el beneficio relacional y la humanización”. 

Sin embargo, la relación médico-paciente en el contexto actual se ve amenazada por “influencias biopolíticas, económicas e industriales, el cienticismo y la tecnificación, así como por los límites de la Medicina”, aclaró. A estas amenazas externas hay que sumar las internas, como son “el conocimiento, los conflictos de intereses, la formación y la tradición y las identitarias y demográficas”. 

El Dr. Rodríguez Sendín, medalla de la Orden Médica Portuguesa

El Congreso Nacional de la Orden Médica Portuguesa sirvió como marco para la entrega de la medalla de la Orden Médica Portuguesa al Dr. Rodríguez Sendín, convirtiéndose en el primer médico internacional que recibe esta distinción.

Según expuso el Dr. José Manuel Silva, anterior presidente de la Orden Médica Portuguesa, “el Dr. Rodríguez Sendín realizó un papel excepcional al frente de la OMC y abordó ante las instituciones internacionales, con la misma visión que nosotros, los problemas que debe mejorar la sanidad”. Añadió que “la enorme sintonía que mantuvimos ayudó a establecer intensas líneas de colaboración entre Portugal y España, con proyección hacia Europa y América Latina”.