Observatorio OMC contra las Pseudociencias, Pseudoterapias, Intrusismo y Sectas Sanitarias

En sentido amplio, entendemos una pseudoterapia como una propuesta de cura de enfermedades, alivio de síntomas o mejora de salud, basada en criterios sin el respaldo de la evidencia disponible.

Algunas consideraciones previas:

  • Una técnica que se ha mostrado eficaz en un área, puede ser considerada pseudoterapia en otra. Por ejemplo, la terapia hiperbárica, con ámbito de aplicación legítimo en descompresiones, es una pseudoterapia en el tratamiento del autismo.

  • Una pseudoterapia puede ser un campo legítimo de estudio sin resultados concluyentes todavía, pero se presenta como ya validado ante la sociedad.

  • Gran parte de las pseudoterapias se basan en la inmersión del cliente en un entorno relajante, donde disfrutan de una atención dedicada. El efecto placebo generado al sentirse cuidado camufla la falta de efectividad de dichas técnicas. Si bien el efecto placebo es muy interesante de cara a su aplicación médica, la deontología deja claro que no es ético hacerlo de forma no informada. El peligro principal de estas técnicas es la inducción al cliente de la creencia en que la técnica funciona per se, con el consecuente peligro de que la convierta en su primera o única elección ante un problema de salud.

  • Existe un claro abuso del lexema -terapia [1] para hablar realmente de bienestar. Aunque en el ámbito estricto de la reducción de la ansiedad pueda tratarse de una terapia, en general se aprovechan de la percepción del término que tiene la sociedad, que la equipara con prácticas legítimas como la radioterapia o la fisioterapia.

  • En el siguiente esquema no evaluaremos técnicas del tipo -terapia que se centren en el bienestar, salvo que conformen un fraude manifiesto basado en el placebo o proclamen abiertamente un efecto curativo más allá del bienestar. Por ejemplo, mientras que la “frutoterapia” podría considerarse incluso terapia real ante enfermedades como el escorbuto, o la “risoterapia” puede ocasionar bienestar por los conocidos efectos desestresantes de la risa, la “gemoterapia” incurre en una estafa manifiesta al pretender la curación mediante la aplicación del “poder de las piedras”. Igualmente, la “frutoterapia” como supuesto remedio contra, por ejemplo, el cáncer y otras enfermedades, tal y como se propone ante la sociedad, es fraudulenta (y su uso como primera elección ante un cáncer le costó la vida a Steve Jobs).

  • Otras propuestas son de más difícil clasificación, ya que pueden contener parte de contenidos legítimos aderezados con otros de carácter pseudocientífico (“energías”, “chakras”, etc.). O incluso ser aparentemente legítimos pero altamente dependientes de la capacitación de quien la imparta al no tener unos contenidos claramente establecidos, dejando la propuesta en una situación similar a que la formación de un bachiller en ciencia dependa de si su profesor defiende la química o la alquimia.

  • Por último, varias de las propuestas, aún siendo legítimas, por su exotismo o por “la moda” vienen siendo utilizadas como gancho y tapadera por movimientos de tipo sectario. Sin ánimo de profundizar en este complejo problema, se indicará a modo meramente divulgativo.

Analizamos la clasificación (en ocasiones difícil y difusa) que, en su página 21, hace sobre ellas el documento http://www.mspsi.gob.es/novedades/docs/analisisSituacionTNatu.pdf (Ministerio de Sanidad), destacando algunas de las propuestas que, a modo de ejemplo, se pueden citar como más conocidas y/o relevantes, y de qué modo son perniciosas.

Este documento del Ministerio de Sanidad,  2011 lo hizo apoyado en las recomendaciones del Centro Nacional de Salud Complementaria e Integral (NCCIH) de EEUU. Por cierto, este organismo americano (NCCIH), maneja dinero público y ha sido muy criticado últimamente. Es interesante leer estas notas:

Nota: Un foro de políticas en Science concluyó "Creemos que los propuestas fundadas por NCCIH son de dudoso mérito; su agenda de investigación están determinadas más por política que por ciencia; y que está estructurada por su acta constitutiva de una manera que excluye la revisión independiente de su desempeño". Los autores indicaron que, pese que es apropiado estudiar terapias alternativa, la calidad de su investigación es menor que otros institutos NIH (National Institutes of Health ) y que estos estudios podrían ser realizados bajo el auspicio de otras instituciones dentro del NIH.

Un estudio de 2012 publicado en Skeptical Inquirer examinó las becas y premios financiados por la NCCIH entre 2000 y 2011, lo que totalizó $1300 MDD. El estudio no encontró ningún descubrimiento en medicina complementaria y alternativa que justificase la existencia del centro. Los autores argumentaron que, después de 20 años y un presupuesto de $20 000 MDD, el fracaso de NCCIH es evidente por la falta de publicaciones y el fracaso de publicar ensayos clínicos en revistas médicas con estudios aleatorizados. Recomendaron que la NCCIH sea desfinanciada o abolida y que el concepto de financiar medicina alternativa se abandone.

Organismos como la Universitat de Barcelona y asociaciones como APETP (Asociación para Proteger al Enfermo de Terapias Pseudocientíficas) están confeccionando, por parte de profesionales sanitarios y científicos, listados de pseudociencias donde se pueden consultar detalles de muchas otras, varias incluidas en el listado extenso del Anexo I del informe ministerial:
www.apetp.com/index.php/lista-de-terapias-pseudocientificas/
http://infopseudociencia.es/fichas/

 
Para realizar cualquier consulta y hacernos llegar cualquier comentario, puede consultar en esta dirección: http://www.cgcom.es/observatorio_omc_pseudociencias_intrusismo