Comisión de Alto Nivel presenta desafíos, avances y recomendaciones para alcanzar la salud universal en la Región de las Américas

Los avances del reporte encomendado por la Directora de la OPS, Carissa F. Etienne, para contribuir al movimiento regional que trabaja para hacer la salud universal una realidad, fueron expuestos por los miembros de la Comisión de Alto Nivel presidida por la expresidenta de Chile y Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet.

La Directora de la OPS manifestó que el informe, que se espera esté finalizado en abril de 2019, identificará desafíos e ideas para superar barreras de acceso a la salud, y que nadie se quede atrás. “Solo a través de enfoques inclusivos y participativos, dando voz a aquellos que no son escuchados, lograremos el derecho a la salud para todos, en todas partes”, consideró Etienne.

A través de un mensaje en video, Bachelet sostuvo que la comisión “busca seguir trabajando fuertemente en el acceso y la cobertura universal de salud para todos y todas”, y aseguró que desde su nuevo cargo en las Naciones Unidas continuará “apoyando la idea de salud con acceso y cobertura para todos y todas, en todas partes del mundo”.

La exministra de Salud de Ecuador Carina Vance, directora del Instituto Suramericano de Gobierno en Salud y una de las comisionadas, ha afirmado que “aún seguimos trabajando para lograr lo salud para todos”, meta planteada en 1978. “Los avances que tenemos han significado un mayor bienestar de millones de personas, pero las profundas inequidades que existen y hasta se han profundizado en nuestra región mantienen a la salud fuera del alcance de millones más”, indicó.

Las recomendaciones de la Comisión de Alto Nivel “Salud Universal en el siglo XXI: 40 años de Alma-Ata”, conformada por 19 expertos de la región, se generarán a partir de las discusiones de cinco grupos temáticos relacionados con el modelo de atención, los recursos humanos en salud, el financiamiento, la protección social, y el modelo institucional.

Entre las recomendaciones generales más destacadas figuran el fortalecimiento de capacidades institucionales para ejercer la rectoría, regulación, planificación, coordinación, control y gestión de los sistemas de salud y sus recursos críticos (humanos, financiamiento, medicamentos y tecnologías, entre otros), de forma efectiva y con capacidad de articulación intersectorial.

Asimismo, aconsejan asegurar un modelo integral de cuidados en salud, basado en la intersectorialidad, la interculturalidad y la participación social efectiva, y representativa de la diversidad de las personas y comunidades, mediante la conformación de redes integradas de servicios de salud, entendiendo el primer nivel de atención como el nodo articulador del sistema.

De igual manera, y alineada a los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030, la Comisión aboga por cerrar las brechas de las inequidades y desigualdades, enfrentando el racismo estructural y sus formas contemporáneas de discriminación racial y exclusión. Consecuentemente, insta a superar la exclusión social relativa al acceso y cuidados de salud de los pueblos marginados históricamente y a fomentar instrumentos de protección social que contribuyan a promover la universalización de la salud y la reducción de las desigualdades en salud.

Alcanzar la cobertura universal de salud a más tardar en 2030 es uno de los compromisos asumidos por los líderes mundiales en la nueva Agenda de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas. En 2014, los Estados Miembros de la OPS aprobaron la Estrategia para el Acceso Universal a la Salud y la Cobertura Universal de Salud, que reafirma su compromiso con los valores y principios enunciados en la Declaración de Alma-Ata y la estrategia de Atención Primaria en Salud (APS).