Dr. Hermenegildo Marcos: “La telemedicina y las nuevas tecnologías en tiempo de coronavirus”

El Dr. Hermenegildo Marcos, representante nacional de Atención Primaria Rural del Consejo General Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM), analiza en este artículo de opinión, del Blog AP25, la situación de la telemedicina y las nuevas tecnologías en tiempo de coronavirus

“El uso de la telemedicina es fundamental para manejar esta epidemia” así lo cree el Dr. Stephen Parodi, especialista en enfermedades infecciosas y director ejecutivo asociado de The Permanente Medical Group. En este sentido países como Australia, Israel,  EEUU, China, Corea y otros, apuestan por ella, el Congreso de los EEUU ha creado un fondo para apoyarla y desarrollarla.

El COVID19 ha cambiado la rutina y los rituales de nuestra vida familiar, social y laboral. El aislamiento y el miedo a la enfermedad han modificado la relación médico-paciente. La consulta, que se realiza en un gran número de casos por teléfono, remarca la importancia de conocer al paciente en toda su dimensión. La incertidumbre, inherente a la Atención Primaria, recobra en estos momentos toda su amplitud.

Llama la atención que en una época tan tecnológica como la nuestra, una telemedicina rudimentaria intenta abrirse paso en la consulta.

El teléfono está ocupando un lugar fundamental en nuestro trabajo, bien porque nos llama el paciente para preguntar sus dudas o consultar algún aspecto de su enfermedad o bien para que nosotros llamemos a las personas más vulnerables y aisladas para transmitirles tranquilidad y recordarles que seguimos a su lado. La palabra recobra todo su potencial terapéutico.

Las posibilidades de los ordenadores están infrautilizadas. La videoconferencia está muy poco introducida. La conexión desde los domicilios de los médicos es casi inexistente. Con un software y control de la seguridad de acceso a la Historia Clínica adecuada, se podría potenciar el teletrabajo y el acceso a la información clínica del paciente, disminuyendo riesgos innecesarios.

Los correos electrónicos y la mensajería instantánea con números de teléfonos virtuales para ser usados desde el ordenador son posibilidades útiles en el control de nuestros pacientes.

Un concepto relativamente nuevo y que nos puede ayudar es el de la Apomediación, prescripción de determinados links donde se puede encontrar información real, ordenada y contrastada sobre un asunto, como puede ser, en esta situación, las recomendaciones en caso de convivientes con infección confirmada o sospechosa por COVID19.

El desarrollo de aplicaciones móviles como las utilizadas en China, Corea del Sur, Israel o, aquí en España el “coronamadrid” o la desarrollada recientemente por el Gobierno Vasco, intentan controlar la pandemia mediante la prevención, detección de casos y seguimiento de los pacientes. 

Su objetivo es crear una red de ciudadanos geolocalizados, como recientemente se está implantando en nuestro país. El usuario, el servicio de salud o el gobierno, incluye los datos de salud en una app previamente descargada, lo que permite evaluar las zonas geográficas donde se localizan y concentran los mayores riesgos creando un mapa para la contención del COVID19. Así mismo es de utilidad para localizar fuentes de transmisión y difusión de la enfermedad.

En algunos países como Corea del Sur o China existe un sistema de identificación mediante un código QR que detecta si la persona puede moverse libremente o ponerse en cuarentena según sus contactos, ayudando a la contención de la pandemia.

Este sistema no es nuevo, en 2011 la Universidad de Cambridge creó la aplicación “FluPhone” para control de la gripe. Sus creadores, Jon Crowcroft y Eiko Yoneki piensan que se pueden traspasar datos anónimos a mapas interactivos en tiempo real.

Actualmente se está extendiendo la telesalud, pero la consulta virtual tiene sus limitaciones y nunca podrá sustituir a la consulta presencial. 

La importancia del trabajo realizado por todos los médicos en esta época de la pandemia de coronavirus que entraña enormes riesgos, agravados por la carencia de material adecuado de protección, es fundamental y, como dice Rafael Bravo en su blog Primum non nocere “…y recuerda siempre que eres médico de familia, ni más ni menos”.