El PAIME marca el horizonte a países latinoamericanos en la protección de salud de sus profesionales

 

El Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (PAIME) se ha convertido en un modelo a seguir para países latinoamericanos, según se puso de manifiesto en la mesa de debate “PAIME en España”, en el marco del VII Congreso/I Encuentro Latinoamericano celebrado recientemente en Palma de Mallorca.

El VII Congreso Paime y I latinoamericano, celebrado el pasado mes de mayo en Palma de Mallorca, supuso un claro ejemplo de cómo el Programa tiende a expandirse a nivel geográfico por el mundo.
 
Para dar muestra de ello se congregaron en torno a una mesa de debate el presidente de la OMC y coordinador nacional del PAIME, Dr. Serafín Romero; las representantes del Programa PAIME del Colegio de Médicos de Costa Rica, Dras. Giselle Amador y Patricia Redondo; y los Dres. Juan J. Dapueto y Néstor Campos, representantes del Programa de Bienestar Médico (BIENPRO), del Colegio Médico del Uruguay.
 
El presidente de la OMC realizó un balance de lo que ha supuesto en estos años el PAIME, acogido por la Fundación para la Protección Social (FPSOMC), y repasó los últimos datos que se disponen sobre el mismo, presentados recientemente ante los medios de comunicación en la sede de la corporación. Como señaló al respecto, “los datos que nos ofrece en estos momentos el PAIME son verdaderamente relevantes y son motivo para ponerlos en conocimiento de entidades científicas así como de las Administraciones sanitarias”.
 
A continuación, se dio paso a la exposición de las primeras experiencias latinoamericanas en la atención al médico enfermo, de la mano de países como Costa Rica y Uruguay, en base al modelo español PAIME.
 
Como representantes del primer país participaron las Dras. Giselle Amador Muñoz y Patricia Redondo, que expusieron su Programa de Atención al Médico impulsado por el Colegio de Médicos, al que pertenecen 13.030 profesionales, de los cuales un 54 por ciento (7.036) trabajan para la Caja Costarricense de Seguro Social.
 
La Comisión del Paime de Costa Rica fue creada en mayo de 2015 por encargo del Tribunal de Ética Médica, ante la preocupación por el incremento de casos de médicos con problemas por consumo de drogas”, aseguró por su parte la Dra. Redondo.
 
El programa arrancó ese mismo año, con la colaboración de la Organización Médica Colegial. Se pretendió con ello “desarrollar e implementar un sistema de prevención e intervención dirigido a los médicos afiliados al Colegio de Costa Rica, con el fin de prevenir el consumo problemático de sustancias psicoactivas y coadyuvar a su  tratamiento y reinserción laboral”.
 
También hicieron alusión a otro programa: “Mi salud depende de mí”: con el objetivo de sensibilizar a los estudiantes de medicina de las Universidades públicas y privadas del país, y a los médicos residentes de las diferentes especialidades sobre la importancia del autocuidado de su salud mediante talleres y otras actividades a realizar por el PAIME.
 
Por su parte, el representante de Uruguay Dr. Juan J. Dapueto, en nombre del Dr. Néstor Campos, presidente del Colegio de Médicos de dicho país, expuso el Programa de Bienestar Profesional (BIENPRO) de la entidad colegial creada en 2009.
 
Como explicó el Dr. Dapueto, “BIENPRO se sustenta en experiencias internacionales extraidas de colegios médicos, basadas en ofrecer un ámbito de apoyo para el médico y su familia; asegurar la confidencialidad y el respeto; ser referencia para las instituciones y autoridades de salud; y contar con recursos legales para tomar medidas de protección para el médico y para terceros”.
 
El Proyecto BIENPRO, que lleva funcionando desde hace ocho meses, gracias a la colaboración de la OMC, y su presidente, Dr. Serafín Romero, tiene cuatro bases fundamentales: técnico-asistencial, infraestructura y logística, legal, y de presupuesto.
 
El representante uruguayo no pasó por alto los inconvenientes a los que ha de enfrentarse dicho Programa. "La ley de creación del Colegio le encomienda velar por el bienestar de los médicos colegiados pero no lo habilita a prestar servicios de salud". 
 
Aludió a otros obstáculos como la financiación del Programa, y las dudas existentes entre varios actores involucrados en el proyecto respecto a la necesidad de implementar un sistema de atención en salud mental propio para los médicos. 
 
Mostró su preocupación por que las instituciones asistenciales y las organizaciones gremiales "se desentienden ante los problemas de salud mental de los médicos. No existe aún una cultura de transparencia, responsabilidad y de dar cuenta de los problemas", a su juicio.
 
Finalmente, y en cuanto a los pasos futuros, explicó que se han establecido contactos con responsables de instituciones médicas para evaluar los procedimientos y estudiar opciones de colaboración.  Asimismo, según indicó, "se continúa trabajando para resolver los aspectos legales. Se está en conversaciones con los seguros civiles y asistenciales para la posible asignación de recursos al programa, y se trabaja conjuntamente con la Facultad de Medicina sobre temas de bienestar del médico.