Eurodiputados proponen descartar el formol de la lista de agentes carcinógenos en el ámbito laboral

Versión para impresiónVersión para impresiónEnviar por MailEnviar por Mail

La solicitud se realizó vía enmienda a la propuesta de Directiva del PE y del Consejo que modifica la Directiva 2004/37/CE, relativa a la protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes carcinógenos o mutágenos durante el trabajo.
 
Dicha enmienda parte de una iniciativa de la Organización Médica Colegial, previamente solicitada por los representantes españoles de la Sección de Patología de la Unión Europea de Médicos Especialistas (UEMS) para que se proteja el formol (formalina) en la lista de agentes carcinógenos incluida en la propuesta de directiva.
 
La enmienda presentada por los socialistas españoles ante la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales del Parlamento Europeo defiende que la formalina (formol) es un componente indispensable de lo que en patología se denomina tratamiento de muestra "preanalítico". Es esencial para la conservación de los especímenes de tejidos enviados para análisis, sin los cuales los patólogos europeos no serían capaces de diagnosticar enfermedades. En la UE, esto significaría poner en riesgo a más de 50 millones de pacientes, es decir, la mitad de todos los pacientes de cáncer, cuyo tratamiento depende del diagnóstico del patólogo.
 
En cuanto a las condiciones de trabajo del personal del departamento de patología regularmente expuesto a los especímenes conservados en formalina, se toman medidas para mantener los niveles de exposición a formalina por debajo de lo que se considera el nivel de peligro. Por lo tanto, es necesario garantizar el uso continuado de esta sustancia en los laboratorios médicos hasta que se pueda encontrar una alternativa suficientemente fiable que reduzca la exposición perjudicial a la formalina.
 
La Comisión dio un primer paso para abordar estas cuestiones al adoptar el pasado mes de mayo de 2016 una propuesta legislativa de modificación de la Directiva 2004/37/CE, relativa a la protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes carcinógenos o mutágenos en el ámbito laboral.
 
La Comisión dio un paso con respecto a esta Directiva el pasado mes de enero  incluyendo siete carcinógenos más, y propuso fijar valores límite de exposición laboral ante estos agentes químicos. Estos valores límite consisten en establecer una concentración máxima de una sustancia cancerígena en el aire del lugar de trabajo.  Con ello se pretende prevenir más de 100.000 muertes por cánceres profesionales.