Entrevista con el Ministro de Sanidad, Bernat Soria

Bernat Soria

Bernat Soria, ministro
de Sanidad

Fuente: www.medicosypacientes.com

Se trata de una de las primeras entrevistas que Bernat Soria concede a un medio de comunicación tras su ratificación como ministro de Sanidad del Gobierno de Zapatero. Convencido hasta la médula de que la labor de su departamento está dirigida, fundamentalmente, al paciente, para el que aspira una pronta asistencia, ha analizado algunas de sus principales estrategias en las que se va a sustentar éste su segundo mandato. La nueva Ley de Salud Pública, la elaboración de una norma de regulación de los tiempos máximos de espera, la apertura de un debate sobre la humanización de la atención sanitaria y concederle dimensión al Foro Abierto de Salud, con el fin de generar una interacción abierta y transparente entre el Gobierno y la sociedad, son algunos de sus máximos exponentes.

En términos generales, ¿qué valoración hace de la situación actual de la sanidad en nuestro país?

El Sistema Nacional de Salud está en una buena situación. Siempre mejorable, pero buena: no hay que olvidar que nuestro sistema sanitario está considerado entre el cuarto y el séptimo a nivel mundial, con una de las carteras de servicios más completas del mundo occidental y grandes profesionales para desarrollarla. Otro de nuestros valores, es, precisamente, el sistema de formación de especialistas que también tiene gran prestigio y que reforzaremos en esta legislatura.
Pero, tenemos que seguir buscando vías para mejorar y preservar lo mucho conseguido, para que los españoles estén satisfechos con su sistema sanitario. Para eso he propuesto un Pacto por la Sanidad, que garantice una sanidad pública de calidad. Otro ejemplo es la Ley de Salud Pública que aprobaremos en esta legislatura y que sentará las bases para desarrollar políticas que mejoren la salud de los españoles en los próximos años.

Las listas de espera siguen siendo una de las máximas preocupaciones del sistema, ahora que también se extienden al primer nivel asistencial. Uno de sus propósitos es la regulación por RD de los tiempos máximos. ¿Será ésta una de sus acciones más inmediatas?

Tal y como anuncié en mi comparecencia ante la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados, éste será, sin duda, uno de los aspectos más importantes que abordaremos en esta legislatura. No debemos obviar que una pronta asistencia contribuye a aumentar la confianza y la seguridad del ciudadano respecto del sistema sanitario. Para que esto siga siendo así, elaboraremos una norma de regulación de los tiempos máximos de espera para situaciones que puedan generar muerte, discapacidad o secuelas graves. Además, continuaremos trabajando junto a las CCAA para mejorar el acceso a las consultas externas y a las pruebas diagnósticas.

La seguridad del paciente, en su opinión, es clave en la calidad asistencial, y así se contempla en el Plan de Calidad, al que a juicio de algunos es preciso inyectarle una mayor inversión. ¿Cómo se plantea ambos aspectos al inicio de esta nueva etapa?

La Estrategia de Seguridad del Paciente es uno de los pilares del Plan de Calidad para el Sistema Nacional de Salud y así lo demuestra que se hayan destinado a su desarrollo casi 50 millones de euros desde su puesta en marcha en la pasada legislatura. Como ocurre con el resto de estrategias nacionales incluidas en el Plan de Calidad, el Ministerio seguirá profundizando en esta línea de actuación.

El debate sobre la eutanasia quedó en suspenso en la anterior legislatura. ¿Tiene previsto Sanidad intervenir para generar un marco legal?

Éste es un asunto muy delicado y en el que las palabras a veces no se emplean de forma adecuada, lo que puede llevar a malas e indeseables interpretaciones. Lo que me planteo es abrir un debate sobre el derecho a morir dignamente y sobre la humanización de la atención sanitaria. Hay muchas maneras de morir y es responsabilidad de las autoridades públicas garantizar a la población que pueda hacerlo dignamente. Para ello, uno de los objetivos de legislatura del Ministerio es reforzar la Estrategia Nacional de Cuidados Paliativos para hacerla extensiva a todas las Comunidades Autónomas que aún carecen de los medios necesarios para garantizar una asistencia adecuada a todos los enfermos que requieren estos cuidados.

Las enfermedades raras han sido las grandes olvidadas de los últimos años. Los avances médicos han permitido, al menos, recapacitar sobre ellas, también desde el plano político, por lo que se ha hablado de la puesta en marcha de un Plan Nacional de Terapias avanzadas en Enfermedades Raras. ¿Se va a llevar a cabo alguna estrategia al respecto?

Los hechos no respaldan su afirmación: la pasada legislatura marcó un antes y un después en la atención a las enfermedades raras por parte del Gobierno de España. Las personas afectadas por enfermedades raras han sido y son una prioridad para este Ministerio, como lo demuestran, entre otras iniciativas, la constitución de un Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Raras, dotado con 6,2 millones de euros, y las ayudas otorgadas a la promoción de investigaciones independientes centradas especialmente en medicamentos huérfanos, con una dotación que asciende a los 20 millones de euros. El Gobierno socialista ha sido el primero en dedicar esfuerzos y recursos a mejorar la vida de estos pacientes.

En esta legislatura esa prioridad quedará refrendada con una Estrategia Nacional de Enfermedades Raras, dentro del Plan de Calidad para el SNS. Además, el Consejo Interterritorial ya ha empezado a designar centros, servicios y unidades de referencia del SNS para garantizar el acceso y una atención sanitaria de calidad, segura y eficiente a las personas con patologías que, por sus características, precisen cuidados con un alto nivel de especialización, entre ellos las personas con enfermedades raras.

Las estrategias nacionales también están concebidas como elemento cohesionador sobre las patologías más prevalentes. ¿Cuál es su valoración sobre su eficacia y su planteamiento al respecto a corto y medio plazo?

Las estrategias nacionales han demostrado ser una excelente herramienta de trabajo, fruto de grandes acuerdos institucionales, sociales y científicos, que están permitiendo garantizar una respuesta homogénea, equitativa y de calidad en todo el territorio español ante un mismo problema de salud. Basta recordar la buena acogida de algunas, como la NAOS, reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Mi intención, como ministro, es seguir en esta dirección, por lo que tenemos previsto, al margen de las ya mencionadas, activar estrategias en accidente vascular cerebral, EPOC y Salud Sexual y Reproductiva, ésta última especialmente dirigida a jóvenes y adolescentes. Además, ahora empieza la evaluación de las Estrategias aprobadas en la anterior legislatura, lo que demostrará que poco a poco estamos avanzando todos hacia un objetivo común: mejorar la calidad asistencial, dar mejores servicios a los ciudadanos. A este respecto, decir que la evaluación de la Estrategia de Cáncer presentada en el Consejo Interterritorial del 18 de junio muestra avances de interés y sirve para reforzar las acciones pendientes de aplicar.

Háblenos sobre el Foro Abierto de Salud. ¿Está contemplado, realmente, como órgano para la participación del paciente en la toma de decisiones en el sistema sanitario?

Este Ministerio trabaja por y para los pacientes, por tanto, debe escuchar a los pacientes. En este sentido, el Foro Abierto de Salud es fundamental para generar una interacción abierta y transparente entre el Gobierno y la sociedad y me he comprometido a convocarlo cada seis meses. Tanto las asociaciones de pacientes, como el propio Ministerio, tenemos grandes esperanzas en los resultados que saldrán de sus trabajos.

Además, en estos próximos cuatro años vamos a consolidar el Foro Virtual, que favorecerá la participación ciudadana directa en el Plan de Calidad para el SNS. También contaré con la participación ciudadana en otros proyectos de gran calado, como el diseño del nuevo Plan Estratégico de Política Farmacéutica.

La violencia social parece ir en aumento, como se puede percibir en el incremento de las agresiones a personal sanitario. ¿Cómo piensa actuar el Ministerio al respecto?

Los profesionales sanitarios son el pilar fundamental sobre el que descansa el SNS, eso nadie lo discute. Por tanto, debemos preservar su integridad y proporcionar los instrumentos para garantizar su seguridad y protección ante hechos que no son admisibles, como las agresiones.

Así, durante la legislatura, como recoge el programa electoral del PSOE y como anuncié en el Congreso de los Diputados, pondremos en marcha un plan de prevención de violencia y lesiones del personal sanitario junto al Ministerio de Justicia y, desde luego, haremos campañas dirigidas a que la sociedad reconozca y ofrezca a estos profesionales el reconocimiento que merecen.

¿Habrá, finalmente, en esta legislatura, revisión del modelo de financiación sanitaria?

El presidente del Gobierno, en su discurso de investidura, ya avanzó que una de las tareas más exigentes y necesarias de esta legislatura es aprobar un nuevo sistema de financiación autonómica. En esta línea, en el Consejo Interterritorial del SNS del pasado 18 de junio propuse el debate a los responsables sanitarios de las CCAA y tengo que decir que las aportaciones han sido muy valiosas. El objetivo común es mejorar la financiación de los servicios de salud y reforzar el papel del Fondo de Cohesión Sanitaria, para garantizar la equidad y avanzar en la eficiencia del gasto. Trasladaré estas conclusiones al Consejo de Política Fiscal y Financiera, que es el responsable de definir el nuevo sistema de financiación autonómica. Esto forma parte del Pacto por la Sanidad que ofrecí en mi comparecencia en el Congreso de los Diputados y que incluye la búsqueda de acuerdos para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud.