“Puesta de largo” del Foro de la Profesión ante la clase médica

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Más de 150 asistentes se dieron cita el pasado 27 de febrero en la sede de la Organización Médica Colegial en el marco de la I Jornada del Foro de la Profesión Médica en el que, como recordó el presidente del Consejo General de Colegios de Médicos, el doctor Isacio Siguero, “están representados todos y cada uno de los colectivos médicos”. La Jornada se desarrolló en torno a dos mesas redondas, por un lado, se habló del significado del Foro y de los principales aspectos en los que se trabaja en estos momentos, entre ellos, la demografía médica, la homologación de títulos o la creación de nuevas Facultades de Medicina. El futuro del Pacto por la Sanidad fue el otro gran tema abordado.

El Foro de la Profesión Médica, integrado por representantes de Colegios de Médicos, Sociedades Científicas, Sindicatos, Especialidades Médicas, y Decanos y Estudiantes de Medicina, hizo su puesta de largo ante la profesión médica el pasado viernes 27 de febrero en la sede de la Organización Médica Colegial. La I Jornada del Foro de la Profesión Médica, que se prolongó durante toda la mañana, contó la presencia de más de 150 asistentes, representantes de la clase médica en su conjunto.

Foro de la Profesión Médica

Momento de la celebración de la Jornada en la sede de la OMC.

Ejerció de anfitrión el presidente del Consejo General de Colegios de Médicos (CGCOM), el doctor Isacio Siguero, quien procedió a la inauguración de la sesión, durante la cual dedicó unas palabras a la relevancia de este acto y a la importancia y significado que tiene poder contar con un órgano de las características del Foro de la Profesión Médica que, tal como recordó, fue constituido el pasado 10 de julio de 2008. Como afirmó el presidente del CGCOM, en un momento de su intervención, “la representación de todos y cada uno de los colectivos médicos está contemplada en este Foro de la Profesión. Por un lado, -indicó- la Organización Médica Colegial acoge a todos los médicos en España, “puesto que somos los representantes de toda la profesión, por Ley”, según sus palabras. Además, “están sindicatos, decanos de Facultades de Medicina, sociedades científicas, especialidades médicas, y estudiantes de Medicina”. “No hay ninguna organización médica -añadió- que no esté presente en este Foro, y todo el que tenga una representación nacional y sea médico será bienvenido”.

El doctor Isacio Siguero, aseguró, al final de su intervención, que esta I Jornada del Foro de la Profesión es "una prueba más del interés de toda la profesión médica por contribuir a la mejora de la Sanidad".

El acto se estructuró en torno a dos mesas redondas, la primera se dedicó al análisis del significado del Foro y de una serie de aspectos sobre los que se trabaja en su seno en estos momentos como son la demografía médica, la homologación de títulos de profesionales extranjeros, la troncalidad y las áreas de capacitación, y la conveniencia o no de crear nuevas Facultades de Medicina y el consiguiente incremento del número de estudiantes.

El portavoz del Foro, el doctor Patricio Martínez, explicó durante su intervención la finalidad del mismo, “conseguir un nuevo tipo de representación médica y un nuevo modelo de relación institucional, junto a un nuevo modelo de profesionalismo médico”. Asimismo, se aspira, según señaló, a lograr un nuevo pacto con el ciudadano, “un pacto social que, además de la sostenibilidad económica, debería contemplar la humanización y la calidad en los recursos humanos”. El doctor Martínez definió, en definitiva, el Foro “como un órgano de estudio, de consulta, de participación, de consenso y de acuerdos vinculantes”.

El resto de las intervenciones en la primera mesa redonda de la jornada estuvieron centradas en algunos de los principales problemas que afectan a la profesión médica en estos momentos como es, por ejemplo, el debate en torno al déficit de médicos en el conjunto del Sistema Nacional de Salud. El secretario general del Consejo General de Colegios de Médicos, el doctor Juan José Rodríguez Sendin, habló del presente “momento histórico”, al poderse contar con el conjunto de la profesión cohesionada para abordar los problemas que competen a todos. El doctor Rodríguez Sendín argumentó que, en realidad, “el Foro somos producto de la historia en la que también han participado otros compañeros en el seno de estas instituciones, aunque no hayan tenido la suerte como hemos tenido nosotros de llegar hasta aquí”.

A su juicio, la situación que reina en estos momentos es “consecuencia de los errores de planificación arrastrados desde hace dos décadas”. Las razones del déficit selectivo de profesionales que existe en estos momentos hay que atribuirlas, en su opinión, al modelo asistencial y de gestión “que ha valido pero que ya no vale”, según indicó, y en el que conviven “bolsas de ineficiencia y de sobrecarga asistencial”, a lo que se añade esos efectos de falta de planificación a los que aludía al principio de su intervención. A ello hay que sumar, según sus cálculos, “más de 800 micromercados que resultan del número de especialidades multiplicado por 17 comunidades autónomas, a su vez subdivididos en cada una de las áreas asistenciales para poder responder a la demanda asistencial existente”.

El secretario del CGOM apuntó como requisitos en aras a la consecución del pacto por la Sanidad, "un sistema de información transparente, mediante un registro de profesionales, transferencia de responsabilidad y modelo de liderazgo, así como un nuevo modelo consensuado de organización sanitaria".

En función de los datos que presentó el doctor Rodríguez Sendín en los próximos 20 años se necesitarían aproximadamente unos 7.000 estudiantes/año, aunque, como indicó, las necesidades para esta primera década sean inferiores, porque también lo es el número de jubilaciones que se van a producir en este período, 32.101 médicos, según se calcula.

La planificación conjunta y global sobre las necesidades de médicos acompañada de una financiación adecuada también fue demandada por el representante de los Decanos de las Facultades de Medicina, el doctor Joaquín García-Estañ, quien, por otra parte, recordó que para este curso 2008-2009, se han habilitado 5.851 plazas con cinco Facultades de Medicina de nueva creación. Con ello –manifestó- “España se ha convertido en el segundo país del mundo con más Facultades de Medicina”.

El representante de los decanos recordó que el incremento en un 30 por ciento de las plazas de nuevos estudiantes a lo largo de estos tres últimos años, que en muchos casos no ha ido acompañado de la adecuada financiación. Asimismo, se mostró muy crítico con la proliferación de nuevas Facultades de Medicina, que convertiría a España en el primer país del mundo con mayor número de estos centros formativos.

El mismo rechazo a la apertura de Facultades lo manifestó el presidente del Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM), Lucas de Toca, durante su intervención, comparándolas metafóricamente, con una “fábrica de parados”, recordando que en un futuro no muy lejano podría haber 16 nuevas Facultades, con lo que el numero total de las mismas pasaría a 49.

Homologación, “igualitaria y exigente”

Por su parte, el presidente de FACME, Avelino Ferrero, que se encargó de poner sobre la mesa el tema de la homologación, indicó que ésta “sí, pero justa, controlada e igualitaria y exigente, como se le hace al médico español”. Como indicó, el reconocimiento de titulaciones no comunitarias debe ser excepcional y limitado en el tiempo. Los médicos extranjeros han de responder a los mismos requisitos de calidad formativa que los que se solicitan a los profesionales españoles.

En definitiva, la homologación debe garantizar un nivel académico equiparable al obtenido en España. El reconocimiento profesional debe ir unido al académico. Los Colegios de Médicos, las Comisiones Nacionales, las Sociedades Científicas son los que tienen que valorar la homologación, mientras que los responsables administrativos deberían centrarse más en la regulación del flujo migratorio de profesionales, criterios formativos, competencias que se exigen.

Estado de la troncalidad

Asistentes

Asistentes

El presidente de la Comisión Nacional de Especialidades, Alfonso Moreno, explicó, durante su turno de intervención, en qué situación se encuentran los trabajos sobre la troncalidad y las áreas de capacitación específica. Según resumió, habrá tres grandes troncos médico, quirúrgico y médico-laboratorio, y los residentes deberán cursar dos años de formación común antes de optar por una especialidad definitiva, tal como establece la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias.

Informó, además, que las 44 especialidades reconocidas, están “casi todas ellas”, porque otras tienen sus peculiaridades como Pediatría que, según comentó, “ya es un tronco per se”, y, por tanto, no están en ningún tronco. Asimismo, indicó que el documento de troncalidad se encuentra en estos momentos en la Comisión de Recursos Humanos del SNS, en la que están representadas todas las CC.AA., a cuyos representantes se les ha solicitado, por parte del Foro de la Profesión, que “agilicen todo lo posible el dictamen sobre este documento, puesto que sin el mismo no se puede avanzar en el desarrollo de dicho documento”. Una vez informado ese documento por la Comisión de RR.HH. pasará al Consejo Interterritorial, que es el que tiene autoridad para validarlo, para concluir en una norma, presumiblemente, en forma de orden ministerial, tal como explicó.

La viabilidad de Pacto por la Sanidad

La segunda parte de la Jornada estuvo dedicada al análisis de los factores y condicionantes que favorecen o dificultan un Pacto por la Sanidad, un pacto, sin duda, necesario, como recordó en un momento del acto, el presidente del CGCOM, el doctor Isacio Siguero. Precisamente, actuó como moderador de esta segunda mesa redonda, el vicepresidente del máximo órgano colegial médico, el doctor Ricard Gutiérrez, para quien el modelo sanitario español, surgido de la Ley General de 1986, de carácter universal y financiado vía impuestos” no es el que tiene problemas, sino que es el propio sistema sanitario el que los padece”. En estas condiciones y en las actuales circunstancias de “cierta crispación política” “¿es posible el Pacto por la Sanidad?”, tal como planteó”. En lo que a él respecta, mostró su convencimiento de que sí, poque se parte de la legitimación del modelo políticamente y porque da la sensación de que está más “desideologizado” que hace unos años. En este terreno, por tanto, “es posible el pacto”, tal como afirmó.

Para ahondar en el tema se contó con la participación de tres expertos, los doctores Ángel Oteo, jefe del Departamento de Desarrollo Directivo y Gestión de Servicios de la Escuela Nacional de Salud, el ex subsecretario del Ministerio de Sanidad, Enrique Castellón, y el vicepresidente del Colegio de Médicos de Barcelona y de la Comisión Nacional de Medicina Interna, el doctor Miquel Vilardell.

El doctor Oteo coincidió con el vicepresidente del CGOCM en que el sistema sanitario “no goza de buena salud”. Durante su intervención introdujo una serie de propuestas para construir “la historia sanitaria del siglo XXI”. Entre ellas, se requiere un renovado contrato social sanitario; un planteamiento del federalismo sanitario constitucional y socialmente cohesionado; y, además, dar carta de soberanía a la ciudadanía sanitaria como principio rector de la política institucional, lo que conlleva, en su opinión, “una humanización de los procesos, corregir las desigualdades y garantizar la eficiencia social”.

Por su parte, el médico y economista Enrique Castellón, alertó de que el uso político de la sanidad “puede ser un obstáculo para llevar a cabo el pacto”. Asimismo, entre los elementos que considera necesarios para llevar a cabo el pacto, subrayó que habría que “acordar la desconexión total de la acción partidista de la gestión sanitaria y aportar las evidencias técnicas necesarias sobre cuáles son los elementos más adecuados para hacer el sistema sostenible y eficiente”. "No hay estabilidad suficiente para que se haga nada", en su opinión. Por otro lado, sugirió, coincidiendo con sus compañeros de mesa, en dar más cabida a la participación de los ciudadanos en general.

El último turno de palabra fue para el internista, Miquel Vilardell, quien constató que todos los partidos políticos están de acuerdo con el modelo sanitario vigente, con sus tres elementos: universalidad, financiación vía impuestos, y la equidad, que deben mantenerse. Sin embargo, según indicó, “todos coinciden que en un sistema como el que tenemos en estos momentos, descentralizado, lo que falta es una gran coordinación, puesto que de lo contrario, uno de los tres elementos en el que se sustenta el sistema, la equidad, tiende a perderse”. Y es en ello, en lo que tienen que llegar a un acuerdo, en opinión de este experto.

Como comentó, "no son los ciudadanos quienes piden el cambio de modelo sino los políticos y los profesionales los principales actores que solicitan una revisión del modelo desde el punto de vista organizativo”. Los políticos –añadió- “por un tema fundamentalmente económico, mientras que lo que mueve a los profesionales a solicitar el cambio es la insatisfacción y la presión que planea sobre ellos”.

Asimismo, el profesor Vilardell abogó por una mayor educación sanitaria y por crear un debate social “para conocer qué quiere el ciudadano y qué puede esperar del sistema sanitario, junto con un estudio sobre el mal uso del sistema, cuyo momento de realizarlo es ahora", en su opinión. Por otra parte, se necesita, a su juicio, fomentar la competencia profesional “porque ello redundará en un menor gasto”.

En definitiva, como concluyó, “es necesario el pacto pero entendible para la ciudadanía, “al ciudadano se le deben rendir cuentas, pero también se le debe exigir el autocuidado de su salud”.

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