El presidente de la Organización Médica Colegial anuncia un informe sobre el estado de la profesión médica

En su discurso de clausura del "II Congreso de la Profesión Médica", que ha reunido a toda la Organización Médica Colegial (OMC), y tras la lectura de la “Declaración” final de conclusiones, su presidente, Juan José Rodríguez Sendín, anunció la realización de un amplio documento con el análisis de todo lo debatido en este Congreso, que servirá de informe sobre el estado la profesión médica en nuestro país. Este documento estará finalizado dentro de dos meses

Transcripción de las palabras pronunciadas por el presidente del Consejo General de Colegios de Médicos, el Dr. Juan José Rodríguez Sendín, en la clausura del “II Congreso de la Profesión Médica”:

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Clausura del "II Congreso
de la Profesión Médica".

“Hablaba ayer del aprovechamiento de la crisis; que la crisis económica puede ser una oportunidad. Debemos reconocer que esta situación en la que nos encontramos probablemente ha contribuido también a que ahora estemos aquí analizando nuestra situación como organización. Las crisis son por tanto una oportunidad por cuanto lleva de análisis, de volver a revisar.

Pero antes de hacer unas cuantas reflexiones quisiera agradecer de todo corazón a la Asamblea General de la Organización Médica Colegial la mayoritaria ayuda que nos han prestado para hacer esta macro reunión. Ya lo he dicho en otras ocasiones, y lo tenemos muy claro: nosotros sin la Asamblea no somos nada, y no es por adornar el discurso, es así de forma pragmática, de forma efectiva. La Asamblea General es el motor de la organización y la propia organización no tiene la culpa cuando alguno de los miembros de la Asamblea no lo hacemos del todo bien.

Pero sabemos que la Permanente siempre está disponible y dispuesta a recortar mis locuras y sobre todo a matizarlas -que algunas veces lo necesito- gracias por supuesto a las delicadezas del Vicesecretario; al pragmatismo, conocimientos, trabajo incansable e integridad del Secretario General; a las formas y capacidad de vertebración y del orden que tiene el Vicepresidente y -permitidme una debilidad y hoy toca- un agradecimiento especial a José María Rodríguez Vicente, nuestro Tesorero, porque ha tenido a sus espaldas lo menos vistoso y se ha encargado de todo lo relacionado con las bambalinas, con la logística, con los costos, con que esto funcione y sobre todo aguantarme a mí que le diga “¿seguro que nos van a funcionar los aparatos?”. Esto hay que agradecérselo a José María porque es la labor de un gestor y me vais a permitir que os pida un aplauso para él.

Gracias también a la Comisión Deontológica por su disposición, trabajo y entrega permanente, por su rapidez en contestar, y gracias a IMC que nos ha ayudado en la organización del Congreso, a nuestro personal administrativo al que hemos dado una carga añadida de trabajo, y al Gabinete de Prensa por su trabajo que no forma parte del `espectáculo’ que podemos ver en otros medios, sino que lleva a cabo un trabajo silencioso cuyos resultados se están empezando ver dentro de un marco ético. No es fácil hacer información y hacerla de forma autónoma, independiente, sin más objetivo que el de informar.

Esta es una reunión de directivos de la Organización. Algunas veces creo que nosotros los directivos no hemos comprendido bien el valor que tiene, y la dignidad que tiene, el proceso electoral al que nos sometemos. Ese proceso electoral -y seguro que hay algún colegio, por ejemplo Orense, y alguno más, que están a punto de volver someterse al mismo- es un proceso `mágico´ por el cual a un colegiado normal, a un médico de a pie, se le inviste para cuatro años con cierto tipo de privilegios por un lado y cierto tipo de deberes y obligaciones por otro, los cuales los asume voluntariamente y los jura o promete como establece la Ley.

Este tipo de obligaciones permite y obliga a su vez a que ese dirigente sirva con compromiso y entusiasmo los valores que hemos defendido aquí, y esto no es cualquier cosa. A su vez es correspondido de forma generosa con una especie de ramillete de libertades específicas que las utilizará como instrumento imprescindible para el desempeño responsable de su cargo. Libertad de expresión en el sentido más amplio de la palabra: libertad de iniciativa, libertad de reunión, libertad de información… todas ellas protegidas por lo que podríamos llamar inmunidad directiva. Este es el milagro del voto, de la votación, de ganar unas elecciones.

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Asistentes a la clausura del
"II Congreso de la Profesión Médica".

Al directivo todo esto le faculta para expresar con entera libertad sus opiniones en relación a la representación colegial y este es el referente de todas las obligaciones. Le faculta para promover acciones en defensa de los intereses y derechos de la profesión. También le faculta para reunirse con otros directivos, para deliberar, acordar y gestionar asuntos colegiales (que es lo que hemos hecho aquí). Le faculta para obtener de los órganos competentes la información, el asesoramiento, la cooperación necesaria en el desempeño de su cargo. Le faculta para proponer a la Administración medidas oportunas para mejorar la profesión y mejorar el trabajo de sus compañeros. Le faculta para ser consultado obligatoriamente. Le faculta para valorar las acciones de otros (recientemente hemos estado cuestionando acciones de otros y nada más y nada menos que de otros órganos y poderes del Estado). Le faculta para pedir y justificar apoyos a nuestros representados, para recurrir ante los Tribunales de Justicia y cuestionar decisiones de otros poderes. Le faculta, en definitiva, para comunicar a los colegiados el posicionamiento de la organización.

Por ello la colegiación es imprescindible y tenemos que estar gobernados por hombres y mujeres libres, independientes y autónomas. Deben ser personas capaces, con iniciativa, bien aconsejadas y con el ardor y el entusiasmo suficiente para defender la organización. No puede ser de otra manera.

Si no hay el ardor suficiente para defender los principios de la organización estaríamos retirándole a los colegiados la confianza que han depositado en nosotros, y es esto es para reflexionar. La presentación a un proceso electoral es un acto voluntario, a nadie se le obliga, y por consiguiente debemos tener esto siempre muy presente.

Con este congreso habíamos hecho una apuesta importante. Pedíamos un compromiso y unas respuestas a preguntas que nos hemos venido formulando, y teníamos miedo de que algo pudiera salir mal; pero había que hacerlo.

Como ha demostrado este Congreso, es posible y enriquecedor revisar nuestro mecanismo de participación y extender las bases del mismo a la mayor parte de la colegiación. Es importante manifestar nuestro posicionamiento, dar respuesta a las múltiples preguntas que se nos plantean. Y son necesarios más grupos de trabajo, y propiciar más oportunidades en nuestros colegios para debatir sobre cuestiones de interés evidente.

Tenemos que velar porque todas las opiniones de nuestros colegiados -incluso las que nos llevan la contraria- sean recogidas democráticamente y que, independientemente de que haya grandes controversias en cuestiones que pueden ser vividas con muchísimo apasionamiento, cualquier opinión que se ponga de manifiesto de forma correcta y ética debe ser siempre tenida en cuenta, la haga quien la haga, siempre que sea uno de nuestros colegiados, y por supuesto también con respeto máximo a las discrepancias que puedan proceder del exterior.

Como diría Gonzalo Herranz: “¿Es Vd. un directivo electo? Se le supone el buen juicio y un uso prudente de sus libertades. Puede Vd. hacer lo que le parezca oportuno, pero ha de estar preparado para dar una respuesta razonable y convincente de lo haya hecho en su vida colegial”. Esto lo dijo Gonzalo Herranz y sabemos que nos lo podemos aplicar perfectamente. Por consiguiente me gusta muchísimo insistir -para que nos lo puedan demandar- que los Colegios de Médicos son: un espacio ético y democrático de libertades profesionales y directivas de los médicos, son una herramienta estructurada para crear inteligencia sanitaria -como hemos hecho estos dos días y hacemos a diario-, son foros de pensamiento sociosanitario dedicados a la regulación del ejercicio profesional con garantías para los ciudadanos -que es lo que hemos hecho estos días y hacemos a diario- y todo necesariamente en un marco autónomo de formación responsable, independiente y sin fronteras.

Queridos compañeros, si esto es así (y estoy seguro que así será con esta reunión y con las que celebremos a partir de ahora), no habrá ningún problema para la Organización Médica Colegial que no pueda resolverse.

Ya para terminar, deciros que lo que os hemos presentado es una declaración final, pero antes de seis o siete semanas tendréis las conclusiones en un documento amplio que servirá de informe periódico, en este caso informe del estado de nuestra profesión en España. Muchísimas gracias y con esto queda clausurado este II Congreso de la Profesión Médica Española”.

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