El presidente de la OMC, ante la vacunación de los profesionales sanitarios frente a la gripe

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El presidente de la OMC, el doctor Rodríguez Sendín, que ha participado en la Jornada organizada por el Grupo de Vacunación de la Sociedad Española de Salud Púbica y Administraciones Sanitarias (SESPAS), opina que "no tiene justificación pedir responsabilidades éticas a sanitarios que optan por no vacunarse frente a la gripe porque las justificaciones de tal exigencia no cuentan con la evidencia necesaria".
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El presidente de la Organización Médica Colegial (OMC) ha reconocido la existencia de posiciones contrapuestas muy marcadas con respecto a las vacunaciones, y en concreto con la vacuna de la gripe y su aplicación a los profesionales sanitarios. En este sentido, opina que "no tiene justificación alguna hablar de responsabilidades éticas en profesionales que optan por no vacunarse frente a la gripe, porque las justificaciones de tal exigencia no cuentan con la evidencia necesaria". Así lo manifestó ante medios de comunicación asistentes a la Jornada "Apuntes para una política pública de vacunaciones", organizada ayer lunes en la sede de la OMC por el Grupo de Vacunas de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS) en colaboración con la Red Española de Atención Primaria (REAP).

Desde su punto de vista, y como también lo constata un informe elaborado por miembros de la Comisión Central de Deontología de la OMC, "ni se puede tachar, en absoluto de falta de ética o deontológica la negativa del médico a vacunarse, ni se puede obligar al sanitario a vacunarse con el argumento de que es un deber ético y/o deontológico". Ni tampoco que se les recomiende vacunarse simplemente por dar ejemplo, cuando precisamente, en este caso, hay una gran controversia entre argumentos y evidencia científica que indica que no cumplen los objetivos previstos, y otros que piensan lo contrario.

Para el presidente de la OMC resulta fundamental seguir debatiendo "porque la posición definitiva, en estos momentos, no está clara. Con lo cual, tampoco hay razones suficientes para, desde el punto de vista ético y deontológico, poder criticar al profesional que opte por no llevar a cabo una acción que, en principio, es cuestionada, y sobre todo respecto a aquellos profesionales que no están en contacto con pacientes graves".

Si además no cuenta con la evidencia científica suficiente, a juicio del doctor Rodríguez Sendín "mal se puede aconsejar a los propios médicos que tomen una línea de conducta obligada, cuando existen todavía dudas sobre si es una acción eficaz o no la de vacunar a los profesionales sanitarios frente a la gripe".

Y es que, según señaló el presidente de la OMC de acuerdo con el informe anteriormente referido, "lo que, de momento, no ha quedado demostrado es que la vacuna de la gripe evite la transmisión del virus de los profesionales a los pacientes, que sería la causa fundamental para recomendar a los profesionales su vacunación".

El doctor Rodríguez Sendín comparó esta situación con lo sucedido tiempo atrás con el tratamiento de la úlcera péptica: "hace unos años nadie rechazaba una intervención quirúrgica del estómago cuando se padecía una úlcera péptica, hasta que alguien planteó que podría deberse a una infección, y así fue, se trataba de una infección". Por tanto, aseguró "en Medicina todo tiene que someterse a revisión y más cuando en este caso hay sectores profesionales que sostiene una posición y otros la contraria".

En definitiva, a su juicio, "los médicos deben vacunarse si realmente están convencidos de que constituye un beneficio para su salud y para sus pacientes". Y,por supuesto, "deben informar a los pacientes y respetar sus deseos".

Ahora bien, y de acuerdo con dicho informe, "lo que sí debe considerarse como un compromiso ético-deontológico es favorecer conductas ejemplares en relación con el máximo aprovechamiento de los recursos sanitarios y propiciar la prevención, al evitar o al menos disminuir significativamente riesgos tanto personales de los profesionales sanitarios como de los pacientes".

Calendario vacunal único

En la inauguración de la jornada se contó, asimismo, con la directora general de Salud Púbica del Ministerio de Sanidad, Mercedes Vinuesa, para quien las vacunas representan la columna vertebral de la Salud Pública. "Se trata de una de las intervenciones sanitarias de mayor eficacia puesto que ha contribuido a erradicar no solo enfermedades sino también el miedo a ellas, con un gran impacto favorable para la población", tal como indicó.

De tal forma que, según advirtió, "cualquier problema, desabastecimiento de una vacuna provoca una convulsión y provoca una disminución de la cobertura".

También incidió en la gran apuesta que se ha hecho realidad como la de establecer un calendario vacunal, gratuito, asegurando que la intención de su Departamento al respecto "es actualizarlo y revisarlo muy periódicamente ya que de lo contrario se devaluaría".

Finalmente, remarcó que "a todos nos une el mismo interés como es la salud de la población. Pocas de las herramientas que actualmente se utilizan en salud tienen un valor tan alto en cuanto a equidad, cohesión, desarrollo de una sociedad, en definitiva, y así debe llegar el mensaje a la población", tal como concluyó.

Para el presidente de la Sociedad Española de Salud Púbica y Administración Sanitaria (SESPAS), el doctor Idelfonso Hernández, "el tema de las vacunas tiene una singularidad propia en Salud Pública, con una cuestión que le hace especialmente delicado, como es que las decisiones y recomendaciones que hagan expertos o Sociedades profesionales afectan a la política general de vacunaciones. A su juicio, "las decisiones en este terreno se hacen más peliagudas y antes de introducir recomendaciones públicas o incluir algo en una prestación de servicios es muy importante analizar los resultados".

El doctor Hernández reivindicó, además, un Centro Español de Evaluación de Políticas de Salud, contemplado en la Ley General de Salud Pública, "tenemos los recursos necesarios para desarrollar una red que no tendría tampoco un elevado coste económico, y sin embargo, los beneficios serían extraordinarios, tanto en la introducción de actividades preventivas, como para revisar y suprimir aquéllas que han dejado de ser efectivas, para lo cual La Ley General de Salud Pública habilita a las autoridades sanitarias".

Finalmente, insisto en la necesidad de cumplir y desarrollar la Ley General de Salud Pública, para lo cual ofreció el apoyo y la contribución de su Sociedad SESPAS.