El secretario gral. de la OMC y los presidentes de los Colegios de Médicos de Soria y Valladolid obtienen la Validación Periódica de la Colegiación

En el acto de entrega de las primeras acreditaciones de la Validación Periódica de la Colegiación (VPC) celebrado en el Colegio de Médicos de Valladolid, en el que se entregaron 65 diplomas, tres de los cuales los recibieron los doctores Juan Manuel Garrote, secretario general de la OMC, José Ramón Huertas, presidente del Colegio de Médicos de Soria, y Antonio Otero, presidente del Colegio de Médicos de Valladolid

 

En el acto de entrega de los primeros diplomas de la Validación Periódica de la Colegiación (VPC) celebrado en el Colegio de Médicos de Valladolid, en el que se entregaron 65 diplomas, tres de los cuales los recibieron los doctores Juan Manuel Garrote, secretario general de la OMC, José Ramón Huertas, presidente del Colegio de Médicos de Soria, y Antonio Otero, presidente del Colegio de Médicos de Valladolid.

Estos tres médicos colegiados de Segovia, Soria y Valladolid, respectivamente, han coincidido en señalar el compromiso tanto profesional como social que se adquiere con la VPC, además del requisito que supone "para mantener el prestigio de la profesión médica".

Al respecto, el secretario general de la OMC, alude a la alta responsabilidad  que tiene para los médicos "ejercer una profesión como la Medicina, que conlleva un compromiso tanto profesional como social, pero también, aparejado un reconocimiento social". "Este es -añade- uno de los motivos por el que el primer código deontológico de buenas prácticas de una profesión sea el de médico".

"Desde que terminamos la especialidad o desde que nos colegiamos al acabar la carrera, nadie con una autoridad reconocida da fe de cuál es nuestro estado de salud, laboral. En ese sentido, la directiva europea que nos obliga a validarnos es y debe ser un requisito para seguir prestigiando a nuestra profesión y a nosotros como médicos", según especifica el el Dr. Garrote.

Es por ello, como remarca, que "un profesional que esté validado hará que el paciente confíe aún más en el médico, en los médicos". "No hay que olvidar -prosigue- que la magia de nuestra profesión hace que un paciente antes de abrir la puerta del consultorio, ya esté dispuesto a poner su vida en sus manos, y esta responsabilidad merece este esfuerzo, ya que el paciente es el fin último de la dedicación del médico".

Finalmente, recuerda que "un médico debe ser un agente social activo, ello debe tener la capacidad de curar si es posible, pero también de opinar sobre todo aquello que conlleve mejoras para la salud del paciente, por eso el paciente debe esta refrendado por su colectivo y desde luego la VPC es el mejor refrendo".

Desde el punto de vista del presidente del Colegio de Médicos de Soria, Dr. José Ramón Huerta, la VPC es "la garantía de que el profesional tiene acreditadas su aptitud físico-psíquica y su actitud para mantener sus competencias", además, como remarca "es una prueba de garantía social muy importante". Tener conocimientos actualizados y el nivel de competencia garantizado para el paciente es, como indica, "una obligación del médico y una garantía para el paciente". "Se está cumpliendo escrupulosamente con la ética para generar garantía y confianza a la sociedad y al paciente".

El Dr. José Ramón Huerta pone como ejemplo ilustrativo el caso de EE.UU. donde, según explica, "todo aquel profesional que se relicencia, lo exhibe ante la sociedad, ya sea en su consulta, en su tarjeta de presentación, en su curriculum, a través de su web, etc, consciente de que lo hace como muestra de garantía ante la sociedad y para que el paciente lo interprete como un valor añadido en la calidad de la asistencia, y de prueba, además, de que ese médico reúne las condiciones tanto psíquicas como físicas, para seguir manteniendo su competencia profesional".

"La VPC le aporta al paciente, sobre todo, seguridad y garantía social de que el médico está comprometido, que "ha pasado su ITV". Es por ello que invita a la Administración a hacerse partícipe de este proceso", según concluye.

Por su parte, el presidente del Colegio de Médicos de Valladolid entiende la VPC como "una renovación del compromiso que los médicos tenemos con el mantenimiento de nuestra competencia, es un proceso que inevitablemente se irá ampliando en la medida que la colaboración con las SSCC vaya siendo más regular". "Es una manera -añade- de explicitar lo que la inmensa mayoría de médicos hacen, estudiar cada día para que la atención que prestan a los pacientes sea la más adecuada".

"Los pacientes confían en sus médicos, y sabrán reconocer que estos introduzcan estos mecanismos de rendición de cuentas", dice el Dr. Otero.

Finalmente, entiende que la razón de ser de este proceso radica en reconocer lo que hace el médico y detectar para corregir y mejorar aquellos casos que por diversas razones no estén haciendo bien las cosas.