Pte. OMC: "El sector sanitario está sufriendo recortes indiscriminados e injustos"

El presidente de la Organización Médica Colegial, el Dr. Juan José Rodríguez Sendín, en una entrevista concedida a la "Gaceta de Salamanca", critica la precariedad e inestabilidad laboral que sufren los médicos españoles y subraya que el problema no está en el modelo del Sistema Nacional de Salud, sino en el déficit de financiación. Como destaca de sus opiniones el citado medio "el sector sanitario está sufriendo recortes indiscriminados e injustos"

Desde el año 2009, Juan José Rodríguez Sendín es el presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), cargo que ha alcanzado tras una larga trayectoria en órganos colegiales. Nacido en Vitigudino, y licenciado en la Universidad de Salamanca, desde hace más de tres décadas tiene su plaza de Médico de Familia en la localidad toledana de Noblejas, municipio al que tiene previsto regresar a vivir cuando dentro de dos años finalice su mandato en el máximo órgano de representación de los médicos españoles.

-¿Le preocupa el futuro de la Sanidad pública?

-Sí, pero el problema no está en el modelo del Sistema Nacional de Salud, sino en el déficit de financiación originado por la reducción del porcentaje del PIB dedicado a la Sanidad, que ha ido decreciendo año tras año, y continúa con esa tendencia. Actualmente el porcentaje se encuentra en torno al 5,9% y la previsión, según lo manifestado en el Plan de Estabilidad del Gobierno es reducirlo al 5,3% en 2018. Estos niveles nos situarían en los más bajos de la UE.

-¿Califica la situación de grave?

-No grave, gravísima. El sector sanitario está sufriendo recortes indiscriminados, erróneos e injustos. Con lo que ha ocurrido desde el año 2012 hasta ahora, y con las previsiones que hay hasta 2018, el gasto previsto para Sanidad es inaceptable. Podemos tener un modelo buenísimo, pero si no invertimos en él no se puede mantener. Es como si se tratara de una planta muy bonita a la que se decide no regar. Pues al sistema sanitario lo que le falta es agua.

-¿Qué hay que reformar para que la Sanidad sea más eficaz?

-La Sanidad se debe mantener dentro del ámbito de lo público, al igual que la Educación y la Justicia. Yo he repetido en innumerables ocasiones que nuestro Sistema Nacional de Salud está a la cabeza del mundo. No hay ninguna necesidad de copiar otros modelos. Al contrario, otros países nos deberían copiar a nosotros. Otra cosa es que en la actualidad escasee la financiación.

-Su despacho se encuentra justo en frente del Congreso de los Diputados. ¿El Gobierno les tiene en cuenta a la hora de tomar decisiones o plantear reformas?

-Los políticos siempre cuentan con los profesionales según les interesa. Hace dos años firmamos unos acuerdos en Moncloa, en presencia del presidente del Gobierno, pero a día de hoy no se ha alcanzado ni el 50% de lo acordado. Pero el problema no depende de nosotros, depende de la seriedad de la otra parte que firma contigo. Las lógicas políticas siempre son muy distintas a las lógicas sanitarias.

-Hace escasos días mantuvo una reunión con el líder del PSOE, Pedro Sánchez. ¿Se nota que estamos en año electoral?

-La Organización Médica Colegial ha elaborado un documento de diez puntos, que reúne sus principales propuestas, y queremos presentarlo a todos los partidos parlamentarios y extraparlamentarios.

-Seis años como presidente de la OMC. ¿Qué destacaría?

-Muchas cosas. Una de las más recientes es la puesta en marcha de forma progresiva de la validación periódica de la colegiación. El objetivo es que cada seis años los médicos respondan desde sus casas a un sencillo cuestionario para ver cómo están de salud o si están en activo. Esta acreditación lleva tiempo siendo voluntaria, pero este año ha pasado a ser obligatoria.

-¿Cómo está siendo la respuesta de los médicos?

-En principio buena. Es muy razonable que nos preocupemos de nuestros profesionales. Un médico debe estar en plenas condiciones físicas, mentales y de preparación, sino es así supone un riesgo para sus pacientes. Por ejemplo, si un cirujano lleva ocho años sin operar antes de entrar de nuevo en un quirófano tiene el deber de reciclarse.

-¿El organismo que preside mira al extranjero?

-Con Europa ya existen unos automatismos, pero con América no. Queremos mantener unas estrechas relaciones y establecer una estructura firme con entidad jurídica con los colegios iberoamericanos, incluidos los de Brasil y Portugal. Hasta ahora España no ha mirado suficiente hacia América.

-¿En los meses de verano los servicios médicos están cubiertos para tranquilidad de la población?

-A raíz de la crisis los gerentes están obligados a no desperdiciar ningún recurso. En Sanidad no me gusta hablar de gasto. Me resulta paradójico que cuando compramos una casa hablamos de inversión y cuando se refiere a Sanidad de gasto. En este mundo vivimos para sobrevivir, y la mejora de la Sanidad supone la mayor inversión posible.

-Errar es de humanos, pero los errores médicos pueden costar vidas. ¿Qué opina?

-Los médicos por supuesto que no queremos equivocarnos. Muchos de los errores que se cometen son producto del cansancio. El facultativo no se puede convertir en una cadena de producción.

-¿Considera que los facultativos están explotados?

- Sí. Lo único que importa es el aumento de la productividad laboral de los médicos a cualquier precio, sufriendo altos niveles de explotación y unas condiciones laborales precarias. Con los modelos de contratación que existen actualmente se dan casos en que los profesionales trabajan jornadas maratonianas, pero están dados de alta sólo por unas pocas horas, por lo que no tienen garantías de pensión. Es un disparate. Es un abuso. Y que lo haga la administración pública es todavía peor.

-¿Cómo se evita la fuga de profesionales al extranjero?

-Tenemos una producción excesiva de médicos, por el volumen de facultades de Medicina que hay en nuestro país, pero al mismo tiempo no se ocupan las plazas libres como consecuencia de la crisis. También hay que decir que nuestros salarios son de los más bajos de Europa.

-¿Cuál es el objetivo del Observatorio Nacional de Agresiones?

-Partiendo de que la violencia nunca está justificada, hay pacientes que cometen agresiones contra sus médicos porque se rompen sus expectativas y ven peligrar su salud. Este Observatorio, creado en 2009, nos permite denunciar e identificar los casos violentos, presionando públicamente para obligar a tomar medidas correctoras. Nunca olvidemos que el que pone la cara a un Gobierno que ha hecho recortes drásticos es el médico, no el ministro de Sanidad.

-¿Qué opina del copago farmacéutico?

-Por un lado limita el consumo excesivo de medicamentos y reduce el número de unidades que se desperdician y se malgastan, algo que es muy necesario, pero en una situación de crisis, los pacientes con menos recursos están en desigualdad con respecto al resto de españoles.

-¿En nuestro país hay un uso o un abuso en el consumo de medicamentos?

-El medicamento es un bien que salva la vida, pero que también puede llegar a matar si no se administra de una forma adecuada. Los medicamentos se han convertido en un bien de consumo como puede ser el pan o la leche. Se ha banalizado tanto que los ciudadanos tienen más cuidado con la fecha de caducidad de una lata de anchoas que de los efectos que puedan tener los fármacos. Esta situación nos preocupa mucho.

-Nació en Vitigudino y su plaza de Médico de Familia está en un pueblo de Toledo. ¿Se considera un hombre de campo?

-Ahora vivo en Madrid, por la presidencia de la Organización Médica Colegial, pero realmente mi plaza de Médico de Familia está en Noblejas, un pueblo de la provincia de Toledo. Me encanta el trabajo que llevo a cabo en el medio rural. Trabajas de forma muy cercana con los ciudadanos. Cuando finalicen los dos años de mandato que me quedan, volveré a ejercer.

-¿Qué es lo que más le llamó la atención de la carrera de Medicina?

-Medicina no fue un amor a primera vista. Siempre fui un chico con muchos compromisos sociales y religiosos. Incluso en un momento dado me planteé hacer Teología en la Universidad Pontificia. Por influencia de mi padre pensé en Ingeniería de Caminos, pero me veía obligado a irme de Salamanca. Entonces decidí matricularme en Medicina por la necesidad de buscar un término medio entre Ciencia y Humanismo.

-¿Satisfecho con la decisión que tomó en su juventud?

- Sí, mucho. La Medicina no fue un flechazo pero me ha dado muchos momentos de felicidad. Si volviera a nacer volvería a decantarme por esta profesión. Comparto este trabajo con mi mujer, también médico, y no sé si mi hija pequeña seguirá los pasos de sus padres. Mi hija mayor es psicólogo clínico, y el segundo es economista.

-Muy vinculado con Salamanca, ¿cree que la provincia tiene la Sanidad que se merece dada su tradición universitaria?

-Salamanca es un lugar privilegiado en cuanto a número de médicos y calidad asistencial en relación con la población que tiene. Por supuesto que siempre hay cosas que mejorar, y tendrá más de un déficit que atender, pero en líneas generales los salmantinos deben sentirse satisfechos con los medios sanitarios que tienen a su alcance.