El presidente de la OMC lamenta que el Gobierno "haya paralizado el baremo de daños sanitarios"

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El presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), el Dr. Rodríguez Sendín, en una entrevista concedida a la Agencia EFE, ha lamentado la paralización, por parte del Gobierno, del baremo de daños sanitarios, de las mismas características del que existe para los accidentes de tráfico, al tiempo que ha advertido que la litigiosidad por errores sanitarios "va progresivamente en aumento de manera escandalosa"

El presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), el Dr. Rodríguez Sendín, en una entrevista concedida a la Agencia EFE, ha lamentado la paralización, por parte del Gobierno, del baremo de daños sanitarios de las mismas características del que existe en el caso de los accidentes de tráfico, y ha advertido de que la litigiosidad por errores sanitarios "va progresivamente en aumento de manera escandalosa".

En la entrevista con Efe, reproducida por EFESalud, Sendín ha explicado que los médicos llegaron a un compromiso con la anterior ministra de Sanidad Ana Mato para el establecimiento de un baremo similar al que existe en el caso de los accidentes de tráfico, y que el actual titular del Departamento, Alfonso Alonso, ha "paralizado".

Como argumenta el presidente de la OMC, "Por encargo de Mato, el Consejo Asesor del Ministerio trabajó en este asunto durante dos años con el objetivo de aprobarlo dentro del proyecto de ley que regula el nuevo baremo de los accidentes de tráfico que se encuentra en tramitación parlamentaria, si bien Alonso decidió dar marcha "con la disculpa de que técnicamente no es posible".

"Es una profundísima decepción que afecta a todas las profesiones sanitarias", ha recalcado Rodríguez Sendín, "se trata de una reivindicación de los médicos desde hace casi dos décadas".

Ha lamentado que "progresivamente" se esté desarrollando "una industria de la reclamación para sacar el máximo rendimiento en función de los errores" médicos, una circunstancia que "no ayuda nada porque genera medicina defensiva", que lleva a intervenciones y pruebas innecesarias, lo que va en perjuicio de los pacientes e incrementa el gasto.

Sendín ha incidido en que el establecimiento de un baremo de daños contribuirá a limitar la medicina defensiva, a disminuir la litigiosidad en los tribunales y a que "los errores tengan una respuesta más ágil y los pacientes sean compensados en su debido momento".

Además, permitiría obtener información sobre "donde se producen los errores" con el objetivo de solucionar sus efectos.

"Si no sabemos que la gente se mata en una curva nunca se corrige esa curva", ha señalado Sendín, quien ha reconocido que se intenta ocultar los errores, en parte por "la pena del banquillo que tenemos los profesionales", es decir, estar años pendiente de una sentencia, con la pérdida de reputación, la tensión y la ansiedad que ello conlleva, cuando, además, "no se pretendía hacer daño".

"A la vida hay que fijarle un valor, sobre todo para que se vea que nadie quiere errores, pero si se producen hay que indemnizar de forma automática y no buscar la máxima rentabilidad que es lo que se persigue con los litigios", ha subrayado.

Sendín ha puesto de relieve que en Europa "están aumentado las indemnizaciones sin límite y las reclamaciones", que se han duplicado en menos de una década "con motivos de lo más peregrino" y han provocado "verdaderos escándalos".

Así, "la situación a la que se ha llegado es que tu puedes matar a Ernest Lluch (político socialista asesinado hace 14 años por ETA) y son 62 millones de pesetas y un caso de error en un parto son 420 millones. Es algo absolutamente disparatado".

"Alonso tenía buena intención 
pero aquí no valen eslóganes"

En la entrevista concedida a EFE, de la que se hacen Eco varios medios como la Vanguardía, el presidente de la OMC hace también balance de la legislatura en materia sanitaria. En este sentido, asegura tener la sensación de que el ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, "venía con muy buena intención", pero le advierte de que para un sector "complicado" como el sanitario "no valen solamente los eslóganes". "Con los eslóganes solo no comemos, los eslóganes pueden durar una temporada, unos días, unos meses...", señala.

Y lamenta que "el Ministerio de Sanidad esté solamente empeñado en que pase el tiempo y no ocurra nada; no está empeñado en cambiar la realidad sanitaria o, al menos, en cuidarla".

Sendín manifiesta su "grandísima decepción" por el "bajo cumplimiento de los acuerdos" que la entonces ministra Ana Mato suscribió con médicos y enfermeros hace ahora dos años, en presencia del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, lo que le otorgaba "un plus de fuerza moral".

"¿Para qué se hacen las firmas?", se pregunta Sendín, quien considera que "no parece serio que un Ministerio con el presidente del Gobierno delante firme unos acuerdos y los cumplimientos sean tan sumamente escasos".

El desarrollo de la gestión clínica, cuya negociación es "prácticamente de chalaneo de barrio", o la puesta en marcha de políticas de personal para frenar el deterioro de la profesión son algunos de los compromisos que siguen sin cumplirse.

La llegada de Alonso al Ministerio no ha cambiado las cosas. "Dijo que iba a cumplir todos nuestros acuerdos, pero no ha cumplido ninguno".

Ni siquiera en el tema de la asistencia a los inmigrantes irregulares. A pesar del anuncio del nuevo ministro de devolverles la atención primaria, Sendín lamenta que aun no se sepa "exactamente" cómo se va a hacer.

Tampoco está satisfecho con el manejo de la crisis de la hepatitis C, a la que Alonso tuvo que enfrentarse nada más aterrizar en el Ministerio y que "se ha querido vestir de éxito". A su juicio, se hizo "con absoluta opacidad".

Se refiere Sendín a la negociación que se llevó a cabo con la industria farmacéutica para fijar el precio de los nuevos medicamentos, que, a su juicio, "ha sido un escándalo". "No podemos estar de acuerdo en que se haya hecho de forma oculta".

A este respecto, rechaza que por el interés comercial de una empresa se llegue a "precios tan abusivos" en los fármacos que "arruinen el sistema sanitario".

Por ello, la OMC ha trasladado a los grupos parlamentarios una propuesta para que se presente en forma de enmienda a la Ley de Patentes, que abre la posibilidad de retirar la patente en el caso de medicamentos "que inequívocamente salvan vidas o sean fundamentales para mantenerla" y por su precio pongan en riesgo la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud.

De cara a las próximas elecciones generales, pide a los partidos políticos que garanticen en sus programas la vuelta a una sanidad "donde el término ciudadanía sanitaria impere sobre el de aseguramiento".

Así se lo trasladó al secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, con el que se reunió recientemente, y confía en hacerlo a otros líderes políticos.

El presidente de los médicos cree que la sociedad no ha entendido las razones por las cuales el Gobierno quería cambiar un modelo sanitario que funciona bien y cuya relación calidad-resultados-precio "es muy buena".

"La gente sabe que atienden su salud y que no se va a morir sin atención si la precisa, igual sea rico que pobre; esto debe ser sagrado y, si encima tiene un excelente precio, usted es un atrevido intentar tocar eso, busque usted dinero, busque impuestos indirectos...", y advierte que "los ensayos, con gaseosa".

Desde la OMC se piden presupuestos finalistas, que no significa que sean exclusivos o excluyentes, "pero que estén ajustados a los servicios que prestamos a la gente".

Sobre el debate de las vacunas, que ha vuelto a saltar a la luz tras la muerte de un niño por difteria en Olot (Girona) que no estaba vacunado, Sendín es tajante en lo que se refiere a la protección de los menores.

"El calendario vacunal infantil, que es el que decide la autoridad sanitaria, debería ser de aplicación obligatoria".

Y el control, a su juicio, debe hacerse a través de los centros de salud, desde donde se puede "llamar a capítulo" a los padres. Y en última instancia "que sea el juez" el que obligue.

Una obligatoriedad que, según el representante de los médicos, debe extenderse a médicos y enfermeros. "No pueden decirle a un paciente que no se vacune de las que están en el calendario vacunal. El que lo haga debe ser expedientado".

A pesar de los ajustes, en el último Barómetro Sanitario los españoles aprueban a la sanidad pública, lo que Sendín achaca a que sigue otorgando mucha confianza "aunque tenga peores condiciones" y a la alta valoración que se hace de la profesión médica.

Unos profesionales que "por muy mal" que los traten no van "a alterar" sus comportamientos. "Podemos estar enfadados porque hay un montón de cuestiones profesionales de mejora que no llegan nunca, se nos toma el pelo y se nos engaña, pero si tenemos un enfermo delante, nadie se plantea qué tenemos que hacer y esto el enfermo lo nota".