Pte OMC: "No dotar al SNS de financiación adecuada es otra forma encubierta de minar su carácter universal, equitativo y de calidad"

El presidente de la OMC considera que "no dotar al Sistema Nacional de Salud de financiación adecuada es otra forma encubierta de minar su carácter universal, equitativo y de calidad". Así lo expresó el Dr. Rodríguez Sendín durante una conferencia que ofreció el pasado viernes en el Hospital Virgen de las Nieves de Granada, acompañado por el presidente dle Colegio de Médicos Javier de Teresa y Manuel García Montero, director médico de dicho centro.
Descripción

El presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), el Dr. Juan José Rodríguez Sendín, pronunció el pasado viernes en el salón de actos del Hospital Universitario Virgen de las Nieves de Granada, la conferencia titulada "¿Por qué los valores de la Medicina y del Sistema Nacional de Salud son incompatibles con el ánimo de lucro?".

El acto contó con la presencia del Dr. Manuel García Montero, director médico del complejo hospitalario; del Dr. Javier de Teresa Galván, presidente del Colegio de Médicos de Granada; del vocal nacional de Atención Primaria Urbana, Dr. Vicente Matas Aguilera; del presidente de la Real Academia de Medicina de Andalucía Oriental, Dr. Antonio Campos Muñoz; del asesor de Cooperación de la OMC, Dr. Guillermo Vázquez Mata; y de un buen número de médicos del propio hospital.

El Dr. Rodríguez Sendín consideró que si bien "en Madrid y en otras partes de la geografía nacional la privatización de los servicios sanitarios públicos se ha frenado, existe otra forma encubierta de minar el carácter universal, equitativo y de calidad del sistema sanitario público: no dotarlo con una financiación adecuada".

El sistema nacional de salud, en su opinión, "debe contar con autonomía técnica y de funcionamiento por algunas de las características fundamentales de la propia Medicina, como son la evidencia científica, los principios éticos médicos, el sentido económico y la eficiencia (recogidos en el código deontológico), la transmisión y comunicación del saber médico (en mejora permanente que retroalimenta la propia evidencia científica), etc... Todo ello con una máxima insoslayable: la orientación sin matices hacia el bienestar del paciente y de la comunidad".

Estos valores del profesionalismo médico obligan a una dimensión global y una orientación social de la Medicina que choca frontalmente con el ánimo de lucro. Para éste, y según su propia naturaleza, la meta final inevitable es la rentabilidad económica. Según el Dr. Rodríguez Sendín, esta meta final en sí mismo no es mala ni perversa, pero sí incompatible con los valores que deben prevalecer desde la Medicina y para el Sistema Nacional de Salud, en cuya naturaleza está substancialmente el mejor nivel y cuidado de la salud pero constituido en un modelo de cohesión nacional (por el acceso en condiciones de igualdad a la Sanidad) y de integración territorial, con características como ser equitativo, de calidad, y con legitimación social.

Para lograr una atención sanitaria de calidad que debe tender hacia la excelencia, el SNS debe contar con varios elementos claves una Atención Primaria de calidad; el Hospital General para responder a todas las necesidades de la población donde este ubicado, que incorpore asistencia, investigación y docencia con carácter general y especifico ("sólidos como grandes buques, y no como pequeñas lanchas rápidas" -según el Dr. Rodríguez Sendín-), al igual que las Unidades de Alta Especialización y con unos resolutivos y excelentes Equipos de Urgencias y Emergencias. Y distribuidos poblacionalmente en todo el territorio nacional.

Sostener o no este SNS se establece por la Sociedad a través de los procesos políticos, que determinan qué sanidad se desea tener, que servicios y condiciones y cuanto se desea gastar en ella. Dentro del SNS los profesionales tenemos un papel fundamental en la sostenibilidad interna "haciendo correctamente las cosas" y "haciendo las cosas correctas, es decir las necesarias" para lo que es imprescindible un buen gobierno de los servicios sanitarios. Ni la primera, la sostenibilidad externa y los recursos hace por si sola buena a la segunda, ni la sostenibilidad interna puede solventar el déficit primario de financiación ni el mal gobierno del SNS. Dicho de otro modo la suficiencia financiera es una condición necesaria pero no suficiente para garantizar el éxito del SNS.

Por ello, a su juicio, "el Servicio Andaluz de salud precisa recursos suficientes para poder financiar el gasto farmacéutico razonable, también para mantener y renovar los insumos tecnológicos pero muy especialmente para disponer de los profesionales necesarios tanto en condiciones de su ejercicio, como en cantidad suficientes que permitan responder a los componentes humanos y afectivos emocionales de la atención sanitaria, que no se resuelven con medicamentos ni con pruebas y que tanto sufrimiento generan. Las condiciones económicas a las que obligara los compromisos económicos del Gobierno de España ante la UE concretados en el Plan de Estabilidad del gobierno de España, hasta reducir el gasto sanitario al 5,3% del PIB en el 2017, hacen imposible estos compromisos y estos objetivos de calidad a los que estamos acostumbrados".

De ahí que, como opinó, "se precisan políticas de contención del gasto a todos los niveles, incluyendo un aspecto esencial: el buen gobierno en la incorporación y uso de insumos biotecnológicos y farmacéuticos, así como un mejor equilibrio en el binomio eficiencia-equidad. A este respecto, abogó por racionalizar los precios que, precisamente desde el ánimo de lucro, pretende imponer la industria farmacéutica como en el caso de la hepatitis C, cuando se comprueba que los gastos de investigación no se corresponden con unos precios que se elevan artificialmente en la comercialización de las patentes además de ser socialmente inaceptables".