Presidente OMC: “Es imposible hacer una buena Medicina de Familia en las circunstancias en las que se encuentra hoy la A.P.”

Para el presidente de la OMC, “es imposible hacer una buena Medicina de Familia bajo las circunstancias en las que se encuentra actualmente la A.P.”, según puso de manifiesto durante su intervención en la presentación ante los medios de comunicación de la Encuesta sobre la situación del Médico de Atención Primaria en España en 2015 y las consecuencias de los recortes”, cuyo valor fundamental, según subrayó es “la de poder disponer de una foto fija y de unos datos que fundamenten nuestras preocupaciones”

La Atención Primaria, como recordó el Dr. Rodríguez Sendín, “forma parte de las bases fundamentales de nuestro sistema sanitario, sin la cual éste está condenado a un fracaso obligatorio, no en vano, se debe hacer cargo de más del 90 por ciento de la demanda asistencial”.
 
Lamentó en otro momento de su intervención que parte de la situación actual haya sido provocada por los recortes indiscriminados que, como dijo, “nos han dejado una situación muy difícil y que tenemos que impedir que vaya a más”. Uno de los principales riesgos que se corre en estos momentos, según advirtió es acabar con la  principal aportación de la A.P. “que es la atención longitudinal y transversal que ofrece al individuo y su familia, ello representa poner en riesgo el sistema sanitario”.
 
Otro síntoma preocupante que apuntó es el de la demora en las consultas, tal como queda reflejado en la encuesta, “me aterra pensar –dijo al respecto- que gente sin recursos para disponer de otra alternativa, tenga que esperar hasta siete días para ser atendida”, lo que, a su juicio, es una clara “deslegitimación del Sistema”.
 
La sobrecarga asistencial que sufre en estos momentos la A.P. también fue criticada por el presidente de la OMC así como la inestabilidad laboral que sufren los profesionales de la que quienes salen realmente perjudicados son los pacientes: “No se puede admitir que, por ejemplo, en un centro de salud, del orden de seis a siete médicos pasen por un mismo cupo en pocos meses”, como lamentó.
 
El doctor Rodríguez Sendín aprovechó para reivindicar otro aspecto característico de la A.P. como son las visitas domiciliarias a las que, lamentablemente, se les dedica poco tiempo, cuando, a su juicio, representan, realmente, un elemento clave de la Medicina de familia y del Sistema  para  la buena atención. En este sentido, abogó por unas propuestas específicas, incluso, presupuestarias específicas para poder proteger y continuar con esta labor “de gran utilidad para el conjunto del sistema sanitario”.
 
En la presentación de este estudio sobre la Atención Primaria en España acompañaron al presidente de la OMC el vicepresidente, Dr. Serafín Romero, y los representantes nacionales de A.P. Dres. Vicente Matas (A.P. Urbana); Josep Fumadó (A.P. Rural); y Antonio Fernández-Pro (Médicos de Administraciones Públicas).
 
El vicepresidente de la OMC coincidió con el Dr. Rodríguez Sendín respecto a la utilidad de la encuesta presentada y animó a dar a conocer ampliamente sus resultados como un instrumento más “para seguir denunciando la difícil situación que atraviesa la A.P. en nuestro país”.
 
El Dr. Romero demandó, asimismo, más recursos económicos para la A.P. que, como recordó, “es la que resuelve el mayor porcentaje de demanda asistencial por parte de los ciudadanos”.
 
La Atención Primaria, añadió, representa una media del 14 por ciento del gasto sanitario en el conjunto del país. “Con este 14 por ciento se cubre la mayoría de las incidencias que tienen los ciudadanos dentro del SNS y se habla de capacidad de resolución cercana al 90 por ciento”.
 
El Dr. Romero incidió, asimismo, en el empeoramiento progresivo que han experimentado las jornada laboral de los médicos de A.P. “La carga del trabajo de un médico de Primaria debería ocuparle el 50 por ciento de su jornada laboral; otro 25 por ciento debería dirigirse para actividades programadas, incluyendo visita a domicilio a aquellos pacientes que lo precisen; y otro 25 por ciento, habría que destinarlo a formación y docencia, e investigación. Este reparto de tiempo, no se ha cumplido a lo largo de los años”, como lamentó.
 
No obstante, reconoció la influencia de otros factores en dicha carga asistencial como la no sustitución de compañeros ausentes, no sólo por vacaciones, sino por períodos de bajas laborales de larga duración. A ello habría que sumar la amortización de plazas médicas, el deterioro del propio profesional, y también la tendencia interesada por parte del político de seguir invirtiendo menos recursos en Atención Primaria”, concluyó. 
 
Por su parte, el coordinador del estudio, el Dr. Vicente Matas, destacó, en su intervención, el apoyo recibido de las Vocalías de A.P. tanto a nivel nacional como a nivel provincial por parte de los Colegios de Médicos y agradeció a los médicos participantes su tiempo. “Todo ello es fruto del interés por parte de la profesión médica de defender el sistema sanitario público”, manifestó.
 
Seguidamente, explicó minuciosamente el contenido de la encuesta y sus resultados (ver edición de hoy de MédicosyPaicentes) que según explicó, “se llevó a cabo el otoño pasado, obteniéndose un total de 4.400 respuestas válidas por parte de los médicos de A.P., y que representan, aproximadamente, “un 11 por ciento de de médicos de familia y un 10 por ciento de Pediatras que trabajan en este sector”, señaló.
 
El Dr. Matas incidió en la situación laboral que atraviesa este colectivo, que, a su juicio, ha ido empeorando a partir de 2009 cuando comenzaran las restricciones con la crisis, traduciéndose, entre otros aspectos, en “pocas convocatorias de plazas, que ha provocado un incremento de contratos temporales”, indicó. 
 
En este sentido, alertó de la situación de las actuales plantillas, muchos de cuyos integrantes se jubilarán en un plazo de tiempo no demasiado largo, “algo que se tendrá que tener previsto desde el punto de vista de Recursos Humanos”, indicó, lamentando, por otra parte, que “casi un 20 por ciento de estos compañeros se jubilarán con un contrato temporal”.
Esta situación de inestabilidad que se vive, según queda reflejada en la encuesta, para el Dr. Matas, es muy negativa porque también afecta a los pacientes “que pierden la referencia de su médico de cabecera, que es el que más contacto tiene con los enfermos”.
 
Otro de los aspectos en los que incidió el representante nacional de A.P. Urbana fue el de la formación continuada, apuntando el escaso tiempo que el médico puede invertir a esta actividad durante la jornada laboral, “en muchas ocasiones menos de 25 horas anuales, cuando en su tiempo libre superan muchas veces las 150”.
 
El representante nacional de Médicos de Administraciones Públicas, el Dr. Antonio Fernández-Pro, defendió una A.P. “fuerte, con un papel central dentro del SNS, y que sea capaz de mantener la sostenibilidad del mismo ”. Para ello, remarcó, “se necesitan unos presupuestos acordes y finalistas y que no sean modificables en base al criterio del político de turno”.
En relación a las cargas de trabajo en función de los cupos asignados, lamentó la escasa información existente sobre la verdadera realidad de éstos. No obstante, y según sus cálculos,  “la media actual de los mismos rondaría las 1.500 tarjetas cuando lo ideal sería no sobrepasar las 1.300”, y alertó que “acercarse a los 2.000 sería algo realmente temerario”.
 
Asimismo, discrepó de las Gerencias Únicas, establecedidas en algunas CC.AA., en las que la A.P. queda, muchas veces, relegada a ser una herramienta subsidiaria del hospital. “No hay ni un solo estudio que demuestre que la gerencia única beneficia al ahorro-cómputo total”, el hospitalocentrismo continúa siendo brutal”, remarcó.
 
Por su parte, el representante nacional de A.P. Rural, el Dr. Josep Fumadó, consideró esta encuesta, “muy cercana a la realidad del día a día del médico de A.P.”, y pidió que sirva para que el Gobierno tome nota, escuche más a la Organización Médica Colegial, a los médicos, y muestre más sensibilidad hacia el primer nivel asistencial y, en general, al sistema nacional de salud.
 
Desde su punto de vista, “los recortes no solo han sido una falta de respeto a los ciudadanos sino también hacia los médicos que han sufrido más carga de trabajo mientras los salarios iban mermando así como también el reconocimiento a la labor realizada por éstos”.
 
Aseguró, además, haberle causado preocupación el dato relativo a la escasa investigación que se  realiza en A.P. al que se dedica un porcentaje bajo de profesionales, no superior al 30%. El vocal de A.P.  lo atribuyó, sobre todo, a “la falta de tiempo y de recursos, pero también a la carencia de estímulos por parte del médico al no recibir los reconocimientos que nos merecemos”.