Dr. Bendaña: “es absurdo que agredir a un médico por la mañana pueda llevar a la cárcel y por la tarde quede impune”

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El Dr. José Manuel Bendaña, miembro del Observatorio Nacional de Agresiones de la OMC, considera absurdo que la agresión a un médico “por la mañana pueda llevar a la cárcel y por la tarde quede impune” en referencia al agravio comparativo en función del ámbito (público o privado) en el que se produzca la agresión.

Así se expresa en una entrevista con motivo del Día Nacional Contra las Agresiones a Sanitarios, que se celebra el próximo miércoles, 16 de marzo, en la que también reclama una mayor colaboración por parte de la Administración Sanitaria de algunas Comunidades Autónomas.

El Dr. José Manuel Bendaña, secretario general del Colegio de Médicos de Orense, insiste en la necesidad de aplicar la Ley de Prevención de Riesgos Laborales porque “la empresa pública, como cualquier otra, debe velar por las condiciones de seguridad de sus trabajadores”.

Desde 2010 el Observatorio de Agresiones ha logrado importantes avances ¿Cuál es el balance de lo conseguido en este tiempo?

Hemos conseguido que el Código Penal considere delito, al menos la agresión física al médico, cuando solamente existían sentencias aisladas sobre este tema, al ser considerada autoridad cuándo se halla en el ejercicio de sus funciones públicas, tenemos el único registro nacional que recoge los casos de agresiones a médicos, hemos dado un paso en la prevención formando a médicos en las situaciones de consulta difícil y manejo de la violencia en el trabajo, hemos creado una red de asistencia al médico agredido desde el primer momento en que sufre la agresión,…

La reforma del Código Penal ha dejado un vacío para las agresiones verbales y las amenazas que pueden salir “gratis” al agresor. ¿Cuál es la estrategia del Observatorio en este sentido?

Seguiremos insistiendo ante los poderes legislativos en que la violencia no física que el médico sufre en su trabajo, la intimidación, la amenaza y la vejación tengan el mismo tratamiento que la agresión física porque a veces es tan grave y causa tanto perjuicio al profesional y a la tarea que debe desempeñar con otros pacientes que debe atajarse de raíz.

¿Qué opina de la aplicación de la Ley de Prevención de Riesgos laborales como vía complementaria para luchar contra las agresiones?   

Evidentemente, como en cualquier otra empresa, la empresa pública debe velar por las condiciones de seguridad de sus trabajadores y debe ser ésta la que debe demostrar ante los tribunales que ha adoptado todas las medidas preventivas adecuadas.

La gran asignatura pendiente es que las agresiones en el ámbito de la Medicina Privada se equiparen a cuando se producen en un ámbito público? ¿Cómo se puede lograr?

Creemos que el bien a proteger no es sólo el médico sino el acto que éste tiene encomendado, la asistencia sanitaria de los ciudadanos. Desde este punto de vista el ejercicio de la medicina es sólo uno. Es un absurdo legal que la agresión a un médico pueda llevar la cárcel si se ejerce por la mañana y salir impune por la tarde.

¿Qué va a aportar el nuevo sistema de codificación de sentencias de agresiones que prepara el Observatorio?

Creemos que la codificación va a permitir extraer muchas más conclusiones de los datos recogidos al permitir trabajar con ellos desde el punto de vista estadístico, además de permitir localizar cualquier sentencia o caso de forma más fácil.

Este año además de presentar los datos correspondientes a 2015, se hará un análisis más exhaustivo de los datos de los primeros cinco años de actividad del observatorio ¿En qué incide este análisis?

En la relación entre los casos y la distribución del ámbito de trabajo, sexo, edades y sobre todo comunidades autónomas.

Cuándo un profesional sufre una agresión ¿Cuál es el protocolo a seguir? Como médico, ¿alguna vez se ha sentido agredido?

En la mayoría de los colegios existe un servicio de asistencia que incluye al asesor legal y que desde el primer momento acompañará y asesorará al agredido. En todo caso siempre recomendamos que el médico agredido recabe un informe de la asistencia sanitaria recibida y por ello se emita un parte de lesiones, físicas o psicológicas. En cuanto sea posible denunciar ante la fiscalía o juzgado de guardia.

Las caras de la agresión son múltiples, dudo mucho que haya algún médico que no se haya sentido al menos menospreciado públicamente por parte de algún usuario.

¿Cuál es la mejor manera de prevenir las agresiones?

La educación en los valores de tolerancia y en la información sobre los cauces de derivación de las discrepancias. La formación del médico en situaciones difíciles y si no hay más remedio en las medidas judiciales.

¿Qué coordinación existe entre la Administración sanitaria y los Colegios de Médicos en lo referente a las agresiones que se producen en el ámbito sanitario?

Poca o ninguna, dependiendo de la comunidad que se trate. En algunas existe cierta colaboración y en otras hasta se esconden los datos a los colegios profesionales.

¿Los recortes y las complicaciones que ha sufrido la sanidad en estos años pueden repercutir negativamente en el número de agresiones?

No cabe duda de que la crispación social y la sobrecarga laboral facilitan el estallido del conflicto y en este sentido se favorece que éste se presente con más probabilidad.