El médico reivindica que se respeten sus derechos en condiciones de igualdad territorial

La segunda mesa de la jornada ‘Los derechos del médico, garantía de los pacientes’, organizada por las Vocalías de Medicina Privada por Cuenta Propia y por Cuenta Ajena de la Organización Médica Colegial (OMC) en colaboración de la Asociación Profesional de Médicos de Ejercicio Libre (ASPROMEL), analizó los derechos del facultativo en el ámbito laboral y retributivo, quedando plasmado que se producen diferencias en función del territorio donde se ejerza, además de las variaciones entre el ámbito público y privado

El Dr. Vicente Matas, representante nacional de Atención Primaria Urbana, explicó que, pese a que el artículo 14 de la Constitución recoge que los españoles son iguales ante la ley sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social, la realidad muestra que las comunidades autónomas actúan con criterios dispares en lo que a los derechos retributivos del médico se refiere. 

Las leyes contemplan un Sistema Nacional de Salud (SNS) que proteja la salud de toda la población española, en condiciones de igualdad  efectiva, coordinado por el Consejo Interterritorial,  entre otros aspectos en la política de adquisiciones y de personal. En el aspecto teórico, el médico tiene derecho a la estabilidad en el empleo y al ejercicio o desempeño efectivo de la profesión o funciones que correspondan a su nombramiento, a la percepción puntual de las retribuciones e indemnizaciones por razón del servicio en cada caso establecidas, a la formación continuada adecuada a la función desempeñada y al reconocimiento de su cualificación profesional en relación a dichas funciones.

La normativa también recoge el derecho del facultativo a recibir protección eficaz en materia de seguridad y salud en el trabajo, así como sobre riesgos generales en el centro sanitario o derivados del trabajo habitual, y a la información y formación específica en esta materia conforme a lo dispuesto en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, además de a  la movilidad voluntaria, promoción interna y desarrollo profesional, en la forma en que prevean las disposiciones en cada caso aplicables, así como al descanso necesario, mediante la limitación de la jornada, las vacaciones periódicas retribuidas y permisos en los términos que se establezcan.

El Dr. Matas detalló que el sistema retributivo del personal estatutario se estructura en retribuciones básicas y retribuciones complementarias y responde a los principios de cualificación técnica y profesional y asegura el mantenimiento de un modelo común en relación con las retribuciones básicas. Las retribuciones complementarias se orientan prioritariamente a la motivación del personal, a la incentivación de la actividad y la calidad del servicio, a la dedicación y a la consecución de los objetivos planificados.

Según el Dr. Matas, “el tremendo esfuerzo necesario para llegar a ser médico especialista (nota de ingreso, seis años de facultad, un año preMIR y cuatro o cinco de MIR) y las grandes responsabilidades asumidas en el desempeño de la profesión, no están suficientemente reconocidas por las Administraciones, especialmente desde el punto de vista retributivo”, por lo que defendió que “necesitamos una sanidad pública suficientemente financiada, mediante presupuestos finalistas equitativos, que permitan a los médicos españoles prestar una asistencia sanitaria de calidad a todos los ciudadanos”.

La relación médico-paciente

Por su parte, el Dr. José Briz, vicepresidente de la Asociación Profesional de Médicos en Ejercicio Libre (ASPROMEL), analizó la relación entre el médico y su paciente, que juega un papel muy importante en la práctica de la Medicina y es esencial para la provisión de asistencia médica de alta calidad. Así, incidió en que “la mayoría de las facultades de Medicina enseñan a sus estudiantes desde un principio a mantener una relación profesional con sus pacientes, observando su dignidad y respetando su privacidad”. Entre los derechos generales de los médicos, el Dr. Briz destacó que sean libremente escogidos por sus pacientes como depositario de su salud y su confianza,  recibir trato digno y respetuoso y participar libremente en la atención médica del paciente. 

Además, explicó que el paciente debe tener confianza en cuanto a la competencia de su médico y debe sentir que pueden realizarle confidencias. También señaló que “cuanto mejor sea la relación (respeto mutuo, conocimiento, confianza, valores compartidos…), mejor será la cantidad y calidad de la información sobre la enfermedad del paciente que se intercambiará en ambas direcciones, mejorando la precisión del diagnóstico”. Si la relación es pobre, es más probable que el paciente desconfíe del diagnóstico y del tratamiento propuesto, disminuyendo la adherencia al tratamiento.

En esta mesa, que estuvo moderada por Dr. José María Nieto, representante nacional de Medicina Privda por Cuenta Ajena, también participó el Dr. José Antonio Abascal, secretario de ASPROMEL, que expuso que “el médico logra que se le reconozca su Estatuto desde el poder civil”, debido a que  es desde “la autoridad gremial” desde donde se asienta el “contrato social,  no como manifestación de poder sino como logro”. 

Por otro lado, la Dra. Olga García, tesorera de ASPROMEL y el Dr. Erik Luepeke, presidente de la Comisión de Trabajo de ASPROMEL, realizaron un recorrido entre varios países europeos y valoraron el derecho de los médicos a tener voz en la gestión de los presupuestos, quedando reflejada su escasa participación en este punto. 

En las conclusiones, el Dr. Manuel Carmona, representante nacional de Medicina Privada por Cuenta Ajena, subrayó el derecho del médico a ser libremente escogido por los pacientes como depositarios de la salud y su confianza, así como a recibir un trato digno por su parte. 

Respecto al ámbito laboral, remarcó que la Constitución habla de los mismos derecho y deberes para todos, a pesar de que hay notables diferencias dependiendo del territorio en el que uno se mueva y en el ámbito sanitario donde se ejerza. Asimismo, reivindicó el derecho a participar en la planificación, desarrollo y gestión de los sistemas de salud.