El Dr. Tomás Cobo resalta la importancia de la Validación Periódica de la Colegiación

El Dr. Tomás Cobo, vicepresidente primero de la OMC, participó en el LIX Congreso Nacional de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia y XXXIII Congreso Nacional de la Sociedad Española de Trombosis y Hemostasia celebrado en Málaga, donde resaltó la importancia de la Validación Periódica de la Colegiación y la acreditación a nivel nacional a través de SEAFORMEC


Madridmedicosypacientes.com/ T.A./S.G.

En esta cita científica, a la que asistieron más de 1.700 hematólogos, expertos en Trombosis y Hemostasia, y profesionales de especialidades afines, tanto nacionales como internacionales, el Dr. Cobo intervino en el bloque temático "Nuevos horizontes para la Hematología y Hemoterapia" en el apartado de modelos de acreditaciones-competencias. 
 
El Dr. Cobo centró su intervención en la Validación Periódica de la Colegiación (VPC), un proceso obligatorio y periódico (cada seis años) puesto en marcha por la OMC, por el que los colegios de médicos españoles renuevan a sus colegiados la credencial de la colegiación tras evaluar la buena praxis médica, el buen estado psicofísico para el ejercicio de su actividad profesional y el buen desempeño profesional.
 
Se trata de garantizar a la sociedad y al paciente que los médicos que disponen de ella reúnen los estándares para ejercer como tales y también se garantiza a los médicos que sus actos profesionales están avalados por las estructuras profesionales.
 
También resaltó la importancia del Sistema Español de Acreditación de la Formación Médica Continuada (SEAFORMEC), órgano encargado de gestionar la validación en España de los créditos internacionales de Formación Médica Continuada (FMC) y Desarrollo Profesional Continúo (DPC) otorgados por la Unión Europea de Médicos Especialistas (UEMS), denominados ECMECs, para convertirlos en equivalentes al sistema de créditos español y ser reconocidos en el Sistema Sanitario de nuestro país.
 
El Dr. Cobo explicó que en este Sistema Español de Acreditación de la Formación Médica Continuada, están integrados, además del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM), la Federación de Asociaciones Científico-Médicas de España (FACME), la Conferencia de Decanos de Facultades de Medicina (CNDFM) y el Consejo Nacional de Especialidades en Ciencias de Salud(CNECS).
 
Tras poner de manifiesto la importancia de la formación continuada y el desarrollo profesional aludió a la recertificación de las competencias de los especialistas hematólogos e hizo referencia al acuerdo que la OMC firmó con la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia para poner en marcha el proceso llamado VPC-Recertificación al que ya se han sumado 16 Sociedades Científicas.
 
Finalmente aludió a las responsabilidades que deben asumir los Colegios profesionales. En este sentido, expresó que es su competencia la buena praxis y la idoneidad para el ejercicio de la profesión con la Validación Periódica de la Colegiación.
El simposio donde participó el Dr. Cobo fue coordinado por el Dr. Joaquín Sánchez García, del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba; Dr. Vicente Vicente García, del Hospital Universitario Morales Meseguer de Murcia. Sobre la Gestión en las unidades de hematología habló el Dr. Pascual Marco Vera del Hospital General Universitario de Alicante.
 
Asimismo, intervinieron en el Debate: Formando al residente “en tránsito” el Dr. Carlos Bravo R2 del Hospital Universitario Morales Meseguer de Murcia; la Dra. Belén Vidriales Vicente, Premio Tutor de Residentes año 2015 y la Dra. María Rozman Jurado del Comité de Elaboración del Programa Específico Competencial.
 
En el apartado Modelos de acreditaciones-competencias, Antonio Torres Olivera, director de la Agencia Andaluza de Calidad Sanitaria habló del modelo autonómico.
 
Nuevos Horizontes en Hematología y Hemoterapia 
 

El simposio abordó los nuevos horizontes que se dibujan en la especialidad de Hematología y Hemoterapia, en cuanto a la gestión, la formación del residente y la acreditación.
 
El Dr. Vicente Vicente García, co-coordinador del simposio, manifestó que la formación del residente, los modelos de acreditación de competencias profesionales y la reflexión sobre la gestión de los servicios de Hematología y Hemoterapia "tienen un profundo calado e importancia”.
 
La modificación del plan de formación del médico residente en Hematología-Hemoterapia está prácticamente finalizado y pendiente de la aprobación final del Ministerio. El nuevo programa supone unos cambios relevantes, pasando de un programa de formación que ha estado basado en la adquisición de conocimiento y habilidades de acuerdo a un listado poco específico en la definición de contenidos, a un plan de formación basado en la consecución de competencias específicas, con una definición de la actividad precisa que se debe realizar y acompañada de un método concreto de evaluación.  “Los modelos de acreditación de competencias profesionales que se proponen desde las comunidades autónomas y la propia Organización Colegial, en general, son desconocidos por muchos de los especialistas”, aseguró el Dr. Vicente Vicente, del Hospital Universitario Morales Meseguer (Murcia). 
 
Respecto a los modelos de acreditación-competencias, en este foro se puso el acento en la necesidad de asegurar la competencia profesional y fomentar la interacción con otras especialidades con auténtico trabajo en equipo. “Debemos ser conscientes de que desde hace años lo que prima para elegir quien lleva adelante una actividad es la competencia profesional no “el título”, y esperemos que esa tendencia vaya a más”, reflexionó el Dr. Vicente Vicente. Sin duda, indica, “ la competencia profesional y el buen hacer, que incluye la gestión del servicio, es la mejor defensa que tenemos y no se debe olvidar”.
 
La Hematología y Hemoterapia es una especialidad del tronco médico pero con dos componentes sólidos e inseparables, como su contenido clínico y el de laboratorio, lo que la convierten en una especialidad peculiar y única,  que le aporta una mayor complejidad. La clínica aborda desde el trasplante de médula a la patología no maligna, y a ello se suma la amplitud en la tarea de laboratorio, que oscila desde la citometría de flujo y biología molecular al hemograma. Además, tiene que actuar como servicio central en el hospital.
 
“Esos aspectos requieren una reflexión constante para plantear la mejor forma de gestionar nuestros recursos y de ponerlos a disposición de nuestro medio. La gestión de un servicio, independientemente de su especialidad, es un asunto crucial, y más si se trata de un servicio de Hematología y Hemoterapia donde la complejidad es mayor”, destacó el Dr. Vicente Vicente.
 
Por su parte, el Dr. Pascual Marco Vera, del Hospital General Universitario de Alicante, mostró cómo elaborar un plan estratégico para las Unidades de Hematología y Hemoterapia.
 
“Cuando estudias gestión o elaboras el plan estratégico de una Unidad de Hematología, la principal duda es que puedas tener la suficiente autonomía para gestionarla, que te permita llevar a cabo los objetivos estratégicos. Sin esa capacidad, no es posible responsabilizarse de la gestión”, apuntó el Dr. Marco Vera, quien exigió que los jefes de las Unidades de Hematología  tengan más capacidad para gestionar su unidad, responsabilizándose del resultado de la aplicación de su plan estratégico”. Eso sí, recalcó este experto, “no se pueden pedir resultados, si no tienes autonomía de gestión”. 
 
Para el Dr. Pascual Marco, “queda mucho camino por recorrer en este ámbito y, sobre todo, falta mucho diálogo entre nuestros gerentes y los responsables de las Unidades de Hematología”. 

Pie de foto: Dr. Tomás Cobo