El Dr. Tomás Cobo señala los principales retos para reformar la formación especializada en España

El Dr. Tomás Cobo, vicepresidente primero de la OMC, participó en un simposio en el XXIII Congreso de la Sociedad Española de Educación Médica (SEDEM) celebrado en la Universidad de Cádiz (UCA), donde estableció que la aptitud, duración, rotación, adquisición y evaluación de competencias son los principales retos para reformar la formación especializada en España


Madrid 31/10/2017 medicosypacientes.com/ S.G.

En este Congreso, al que acudieron más de 250 especialistas de diferentes países europeos, el Dr. Cobo intervino en el simposio "Nuevo enfoque para reformar la Formación Especializada", coordinado por Carlos Moreno, director general de Ordenación Profesional del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. 
 
Junto a él, y con el objetivo de dar a conocer las claves de la Formación Sanitaria Especializada, la regulación vigente y futura del modelo español, y la troncalidad; intervinieron también la Dra. Pilar Garrido, presidenta del Consejo Nacional de Especialidades; Dr. Luis Landín, presidente de la Comisión Nacional de Especialidad y vicepresidente del Consejo Nacional de Especialidades; y Dr. José María Vergeles, consejero de Sanidad y Políticas Sociales de Extremadura. 
 
El Dr. Cobo explicó en su intervención que la reforma de la formación especializada, comúnmente llamada troncalidad, fue emanada en España de la Ley 44/2003 de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS), que se regulado por el R.D. 639/2014, posteriormente anulado por la Sentencia del Tribunal Supremo de 12.12.2016. 
 
El sistema de la troncalidad en la formación sanitaria pretende reorganizar la formación para unir competencias comunes en un primer ciclo de dos años, un tronco médico, después de los estudios de grado de Medicina y separar las especialidades en un segundo bloque. 
 
Este sistema pretendía, según expuso el vicepresidente primero de la OMC, eliminar la rigidez del sistema de formación especializada, introducir esquemas que hicieran más ágil y plástica la formación de los profesionales; y promover cambios mucho más allá de los programas formativos de las diferentes especialidades.
 
Sin embargo, afirmó que para afrontar cambios en la formación especializada hay que preguntarse antes "cómo queremos que sean los futuros médicos", si es necesario modificar su formación y quien se encargará de ello.
 
En esta línea, desglosó los que son, a su juicio, los principales retos en esta reforma de la formación especializada. Para él, la aptitud es uno de ellos y se cuestionó si sería necesaria una evaluación de aptitudes o mecanismos de orientación no punitiva. Otro de los desafíos que mencionó fue la duración. En este sentido, aludió a la visión común de Europa (UEMS) que todas las especialidades deben durar cinco años y manifestó su convicción de que algunas duren más como las cirugías debido a "mayor conocimiento que adquirir, menos horas de guardias, y al número de urgencias y de residentes".
 
La rotación por hospitales comarcales y por centros de salud, fue otro de los retos que señaló junto a la adquisición de competencias (horas de trabajo ordinario, actividad del servicio) y competencias transversales (RCP, habilidades de comunicación de malas noticias deontología o el papel de los colegios). En cuanto a la evaluación competencias destacó la figura de los tutores como responsable de la evaluación continua.
 
Tras poner de manifiesto que "la troncalidad es necesaria" y considerar de "extrema importancia" la figura del Tutor incidió en la "urgencia" de dotar de tiempo al tutor para que se dedique exclusivamente a esa labor, y "la necesidad" de implantar el libro de registro de actividades del residente (log book), de flexibilizar las rotaciones y de adquirir competencias transversales. 
 
Para ello consideró que es "estrictamente necesario" definir, entre todos, Administraciones (Central y Autonómicas, Educativas y Sanitarias), Organizaciones profesionales (Colegios y Sociedades Científicas), Empleadores (Públicos y privados), "el profesional que demanda la ciudadanía y lograr el continuum educativo; implementar el Desarrollo Profesional (DP) (desligado de intereses) y asumir el papel de cada uno".

Pie de foto: De izda. a dcha.: Dr. Luis Landín, Dr. José María Vergeles, Carlos Moreno, Dra. Pilar Garrido y Dr. Tomás Cobo