La autonomía profesional y la libertad clínica tienen que ser responsables y estar limitadas por las normas profesionales y deontológicas

El pasado 3 de noviembre se celebró el seminario online ‘Valores de la profesión que ha de asumir el médico’, el último de los tres que conforman el ciclo de Valores del médico en tiempo de pandemia, organizados por la Fundación para la Formación de la Organización Médica Colegial (FFOMC)


Madrid  medicosypacientes.com
En este encuentro, en el que intervinieron los doctores Màruis Morlans, Juan José Rodríguez Sendín y Arcadi Güal, se puso de relieve que la autonomía e independencia clínica son inseparables de la atención médica de calidad y deben de estar limitadas por las normas profesionales y deontológicas.
 
El Dr. Màrius Morlans Molina, ex presidente de la Comisión de Deontología del Colegio Oficial de Médicos de Barcelona y vicepresidente del Comité de Bioética de Cataluña, fue el encargado de dar comienzo a este seminario y presentar la primera sección dedicada a ‘El ejercicio colegial de la responsabilidad profesional’. “En primer lugar, me gustaría aclara esos tres conceptos: responsabilidad, profesión y colegio. Los médicos somos responsables frente a la persona que atendemos, delante de las instituciones y también frente a nuestros compañeros”. En cuanto a este tercer concepto, el de los colegios, Morlans aseguró que la responsabilidad asumida es un “valor y una responsabilidad pública”, así como la conducta responsable “es aquella que está motivada por sólidas convicciones éticas, pero que en el contexto de prudencia se prevén las consecuencias, y si estas no son beneficiosas se deja de actuar”. Sobre el concepto de ‘profesión’, el vicepresidente del Comité de Bioética de Cataluña puso de relieve el significado de esta palabra, que lleva implícito el acto de dedicarse a algo “en cuerpo y alma, y hacerlo lo mejor posible”. 
 
Para terminar con su ponencia, el Dr. Morlans desgranó el significado del término ‘colegio’ y apeló al concepto ‘colega’, cuyo origen es el de miembro de un colegio. “El colegio era un colectivo designado por quien poseyera el poder para arbitrar en cuestiones administrativas, políticas o sacerdotales. Además, la característica del colegio era que decidía de forma colectiva. No había votos individuales, actuaban como un solo miembro”. Por todo ello, el ex presidente de la Comisión de Deontología del Colegio Oficial de Médicos de Barcelona afirmó que los profesionales médicos se comprometen con su colegiación a asumir dos condiciones: “Vas a ser evaluado por pares para conocer si eres capaz, calcular tu competencia, y vas a cumplir con las normas que se han elaborado. La función social de los colegios es la de garantizar que sus colegiados son competentes, que actúan con la moral descrita en el Código de Deontología y que lo van a hacer como un servicio a la sociedad”.   
 
Por su parte, el Dr. Juan José Rodríguez Sendín, presidente de la Comisión Central de Deontología del CGCOM y Vocal del Consejo Asesor de Sanidad, Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, en un apartado dedicado a la ‘Autonomía’, expuso que “este concepto es consustancial a la profesión médica y, en consecuencia, a la Organización Médica Colegial”. Además, el Dr. Sendín comenzó su ponencia indicando que esta entidad es un espacio ético-democrático de libertades profesionales de los médicos. Sobre la finalidad del ejercicio de la organización, el presidente de la Comisión Central de Deontología del CGCOM recordó que esta autorregulación del ejercicio médico tiene como objetivo “prestar el mejor servicio sanitario al paciente”. Para conseguir este óptimo trato y disposición para el paciente, el Dr. Sendín puntualizó la relevancia de esa autonomía e independencia clínica. “Las razones fundamentales de estos dos conceptos es que son inseparables de la atención médica de calidad. No todas las circunstancias y los pacientes son iguales, pero hacerlo de forma autónoma y con independencia clínica va a garantizar es que podamos hacer lo adecuado en cada momento”. 
 
Sin embargo, el expresidente del CGCOM indicó que esta independencia, autonomía profesional y libertad clínica no son un “valor absoluto. Hay compañeros que creen que esto les da libertad para hacer lo que quieran. La autonomía profesional y la libertad clínica tienen que ser responsables y estar limitadas por las normas profesionales y deontológicas que nos otorgamos entre todos”.
 
Finalmente, el Dr. Arcadi Gual Sala, director del Consejo Profesional Médico Español de Acreditación para el DPC/FMC (SEAFORMEC-SMPAC), valoró la ‘Autorregulación de la profesión médica’. “Que un colectivo se autorregule no quiere decir que pueda hacer lo que le dé la gana. En una sociedad democrática, que un colectivo establezca códigos propios es socialmente aceptable siempre que los criterios de dichos códigos se dirijan hacia el interés del bien común. Que los médicos se autorregulen debe tener un criterio de consenso, de no ser así hablaríamos de corporativismo”, afirmó. 
 
Para concluir con este seminario, el Dr. Gual expresó que esta autorregulación no es una cuestión que atañe solo a la institución, la gerencia, la dirección del hospital, a los políticos o a la administración sanitaria. “La cadena de la calidad de esta regulación propia comienza en el profesional médico. Los responsables del colectivo, nuestros colegios, deben trabajar a favor de que la implicación del médico y la autorregulación sea fácil, factible y que no genere tensiones. Los colegios deben demostrar que buscan soluciones que satisfagan al médico, a la institución y siempre beneficien al paciente”.
 
Este ciclo de seminarios se enmarca en la publicación del libro Valores del médico, editado por el CGCOM y disponible en la web corporativa.