El Dr. Álvaro Cerame del Campo nuevo miembro de la comisión ejecutiva de la European Junior Doctors

El Dr. Cerame fue elegido miembro de la Comisión Ejecutiva de la EJD para el puesto de Medical Workforce Chairperson en la Asamblea de otoño que se celebró durante los pasados 12 y 13 de noviembre en Bruselas. En esta entrevista a Médicos y Pacientes, el doctor expone brevemente cuáles serán sus funciones y objetivos en esta nueva etapa, y cuáles son necesidades más urgentes en relación con los médicos en proceso de formación 

Madrid  medicosypacientes.com/ Sara Narvaiza

Los objetivos de su puesto en la European Junior Doctors serán coordinar el trabajo sobre las condiciones de los médicos jóvenes en Europa en términos de la Directiva Europea del Trabajo, la demografía médica y la movilidad, entre otros. También trabajará en el análisis de la composición de la profesión médica en Europa en términos de igualdad de género.
 
¿Qué supone para usted su nombramiento como miembro de la comisión ejecutiva de la EJD?
 
Supone en primer lugar un reto al ser el primer español en formar parte de la junta directiva de una organización europea que cuenta con más de 40 años de historia, que representa a 300 000 médicos jóvenes del continente y que cuenta con una estructura consolidada a nivel de los agentes e instituciones europeas. 
 
En segundo lugar, es una muestra del liderazgo y del trabajo que durante años los representantes de España en la EJD han realizado, en particular del actual vocal de médicos jóvenes y promoción del empleo, Domingo Sánchez. 
 
En tercer lugar, es una oportunidad en la medida que la pandemia ha supuesto una prueba de esfuerzo para los sistemas de formación de los médicos en Europa y nos ha mostrado todas las cosas que hay que reformar para asegurar los valores y el futuro de la profesión. 
 
¿Qué va a aportar España a la EJD con su presencia en la Junta Directiva?
 
Los médicos jóvenes españoles han demostrado tener un compromiso con el sistema sanitario, con la profesión y con los pacientes en estos últimos años. Desde la vocalía de médicos jóvenes del CGCOM hemos podido estudiar de manera rigurosa y metodológica como la pandemia ha afectado a la formación de los médicos residentes, ha empeorado las condiciones de trabajo y la salud mental de los profesionales. 
 
Y esto no solo se ha quedado aquí, diferentes colectivos de futuros especialistas hemos organizado movilizaciones a nivel de muchas comunidades autónomas y hemos conseguido mejoras sustanciales en las condiciones de trabajo y la seguridad del paciente. Esta experiencia ha sido y es muy valorada por otras organizaciones nacionales y por la asamblea de la EJD y es la que consideramos que puede aportar una diferencia sustancial a la próxima Junta Directiva de la EJD. 
 
En la Asamblea se ha concluido que existe un superávit de médicos graduados con serias dificultades para acceder a la formación especializada en España, Portugal y Grecia, ¿qué medidas deben tomarse para revertir esta situación?
 
Se necesita en primer lugar una adecuada planificación a nivel de los Estados. En España la profesión lleva años solicitando que se instaure un registro de profesionales que aporte datos fiables para poder realizar los estudios demográficos necesarios para saber cuantos profesionales harán falta en el futuro. Asimismo, es necesario mejorar las condiciones de trabajo de los profesionales para evitar el tránsito hacia países que ofrezcan mejores condiciones de trabajo. Es particularmente relevante mejorar estas condiciones en las zonas y plazas de difícil cobertura: por ejemplo, zonas rurales y determinadas especialidades.
 
En segundo lugar, es vital fomentar la coordinación y cooperación entre países dado que los fenómenos de migración de profesionales sanitarios tienen lugar en un contexto de libre tránsito de profesionales entre países europeos. Los países del sur de Europa presentan un superávit de médicos sin especialidad mientras que los países del norte y centro de Europa se benefician de estos flujos ofreciendo condiciones de trabajo ostensiblemente mejores que las de los países de origen. Las organizaciones como la EJD cumplen un papel esencial al poder servir como plataformas de cooperación, de intercambio de información y de denuncia de determinadas prácticas injustas por parte de algunos gobiernos. Es decir, se necesita que se den las tres condiciones a la vez: planificación, mejora de las condiciones de trabajo y cooperación entre Estados.
 
¿Cuáles son los principales problemas a los que se enfrenta la profesión médica más joven en toda Europa? ¿Cuáles son las grandes diferencias entre países?
 
Los problemas más acuciantes tienen que ver con la manera en la que la formación de los médicos en muchos casos queda supeditada a las necesidades asistenciales de los sistemas sanitarios. Existen dos grandes áreas en las que esto se pone de manifiesto, la primera sería la falta de supervisión y la dificultad a la hora de adquirir determinadas competencias esenciales para el ejercicio a través de los programas formativos en los sistemas de formación sanitaria especializada.
 
Y la segunda es el incumplimiento de las normativas reguladoras de las condiciones laborales de los residentes, en particular la Directiva de Tiempo de Trabajo (European Working Time Directive) que establece un máximo de 48 horas de trabajo a la semana. Asimismo, la pandemia por COVID-19 ha intensificado estos fenómenos y muchos países están en un proceso de análisis y puesta en marcha de medidas para mitigar estos déficits.
 
Existen diferencias entre países, aquellos que tienen un estado de bienestar más consolidado y mayor tradición de respeto a las condiciones de trabajo cuentan con sistemas de garantía de la calidad que velan porque se adquieran las competencias en la formación sanitaria especializada y que intentan limitar lo más posible la sobrecarga laboral.  En los países del sur y del este de Europa y en concreto en España, nos encontramos con situaciones en las que los médicos jóvenes vienen denunciando como la pandemia ha generado un impacto significativo en su formación, en su salud mental y ha devenido en un empeoramiento de sus condiciones de trabajo. 
 
¿Qué debemos copiar o trasladar de otros países?
 
Hay muchas cosas que podemos aprender a través de la cooperación transnacional, del mismo modo que nosotros podemos enseñar otro tanto. Lo primero es que son necesarias organizaciones fuertes que representen los intereses de nuestro colectivo como es el caso del CGCOM y otras organizaciones profesionales de nuestro entorno. Estas organizaciones deben fomentar una reflexión constante sobre nuestra labor y nuestro futuro.
 
Sería vital poder entender como otros países articulan sistemas de garantía de la calidad de los sistemas de formación de los médicos donde se escucha la voz de los médicos jóvenes y donde se vela por la adquisición de las competencias necesarias al mismo tiempo que se asegura el cumplimiento de la legalidad vigente en áreas como: las horas de trabajo, los descansos y la conciliación de la vida personal y laboral.
 
¿Ha transformado la pandemia la visión de los médicos jóvenes hacia la profesión? ¿Cómo ha sido el impacto? ¿Ha sido igual en todos los países?
 
Sin duda, nos ha permitido ordenar las prioridades respecto a los que consideramos más importante. Esto es, poder formarnos lo mejor posible para poder llegar a ser buenos médicos. Pero la pandemia ha cambiado lo que entendemos por ser buenos médicos: ser conscientes de nuestra fragilidad, de la importancia del autocuidado y del reclamo de las condiciones mínimas para poder estar ahí por el paciente. Sin esto nuestra labor se hace imposible, nos pone en riesgo y mucho más importante, pone en riesgo a la persona que tenemos delante. 
 
El impacto ha sido duro y es necesario poder estudiar en profundidad de que manera los médicos en general y los jóvenes en particular hemos sufrido la pandemia. Entendemos hay diferencias entre países que radican en la desigual evolución de las distintas olas de la pandemia y las decisiones en materia de salud pública y de gestión sanitaria de los diferentes países. Este es uno de los objetivos de la nueva Junta Directiva de la EJD, reflexionar sobre las buenas y malas prácticas en lo relativo a los médicos jóvenes durante la pandemia para situaciones de crisis sanitarias futuras y para paliar los posibles déficits que hayan podido ocurrir.
 
La UEMS ha creado un observatorio de género inspirado en el del CGCOM con el que también trabajará usted en el análisis de la composición de la profesión médica en términos de igualdad de género. Tras el análisis de la situación, ¿cuáles son los próximos pasos? Y, ¿cuáles cree que son las medidas más urgentes que se deben tomar?

 
En los próximos meses trabajaremos codo con codo con la UEMS para constituir y consolidar este observatorio que tiene como objetivo analizar la situación de la profesión médica en términos de igualdad de género, diversidad e inclusión. Por suerte contamos con ejemplos e iniciativas como el diagnóstico de género de la profesión médica y el decálogo de género y profesión llevados a cabo por el CGCOM, que sirven como ejemplo e inspiración para esta tarea. 
 
Los próximos pasos son constituir el grupo de trabajo y comenzar a analizar la composición de la profesión médica a nivel de Europa y de las organizaciones europeas. Y poder entender cuales pueden ser los obstáculos para la plena igualdad e inclusión. Solo a través de este análisis podremos elaborar propuestas en materias tan diversas como la representación en cargos directivos y de organizaciones, la brecha salarial y la conciliación.
 
 Currículum vitae del Dr. Cerame
 
Pie de foto: El Dr. Cerame durante su intervención en la Asamblea de la EJD