Resoluciones dirigidas a problemas de salud de América Latina

Los delegados participantes en la 70ª Asamblea Mundial de la Salud aprobaron una serie de resoluciones, algunas de las cuales dirigidas a problemas de salud propios de América Latina, sobre obesidad, manejo productos químicos, el control de vectores, una serie de puntos vinculados a las enfermedades no transmisibles, al igual que al manejo de químicos y al reporte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Américas: se necesita trabajar con más actores en obesidad infantil
Las delegaciones de la región de las Américas plantearon en una declaración conjunta la necesidad de un abordaje multisectorial para tratar la obesidad infantil, en un hemisferio donde entre el 20 y 25% de los niños están afectados por el sobrepeso o la obesidad.


Los países de las Américas reafirmaron su compromiso con trabajar por los objetivos mundiales y regionales para abordar “toda forma de malnutrición”, en tanto reconocen “que cada uno de nosotros enfrentamos diferentes desafíos, particularmente en esos países donde la desnutrición y la obesidad pueden coexistir, en los mismos hogares y hasta en los mismos individuos”.

En la declaración, los países indican que el problema de la obesidad infantil necesita un enfoque integral que involucre no sólo a todos los niveles del gobierno, sino también a otros actores “como los padres, quienes brindan cuidados a los niños, la sociedad civil, las instituciones académicas, las fundaciones filantrópicas y el sector privado”.

Los países añadieron que “moverse de la política a la acción para prevenir y para detener el aumento de la obesidad infantil demanda un esfuerzo concertado un compromiso activo de todos los sectores de la sociedad en el nivel local, nacional, regional y mundial, con una atención apropiada a los conflictos de interés”, al tiempo que se respeta y promueve el mejor interés en que los niños alcancen el disfrute pleno de su salud.

Al concluir, urgieron a la OMS y a las agencias de Naciones Unidas que eviten la duplicación de acciones y mejoren la coherencia entre los varios planes y estrategias que existen para este propósito.

Américas: Más participación de salud puede mitigar efectos de químicos
En una breve declaración, los países de las Américas indicaron su conformidad con la hoja de ruta y destacaron que, ante la estimación de que el 25% de la carga de las enfermedades es atribuible a la exposición a los químicos, la hoja de ruta aprobada “es crítica para elevar el perfil del manejo de los químicos entre los departamentos de salud y de brindar lineamientos para que el sector de salud esté plenamente comprometido con estos temas”.

Las delegaciones aseguraron que un compromiso fuerte y sostenido del sector salud contribuirá a “mitigar y prevenir heridas y enfermedades vinculadas a la exposición a químicos y desperdicios”. Reconocieron que alcanzar estos resultados dependerá del desarrollo de capacidades, disponibilidad de recursos y compromiso político, conjuntamente con la cooperación internacional.

Control de vectores
Los representantes de los países estuvieron de acuerdo con el enfoque estratégico propuesto en la Respuesta mundial para el control de vectores 2017-2030. La respuesta tiene como objetivo prevenir las epidemias de enfermedades transmitidas por vectores en todos los países, reducir la incidencia de estas enfermedades en al menos un 60% y reducir las tasas de mortalidad en al menos el 75% para 2030.

Las enfermedades transmitidas por vectores representan más del 17% de todas las enfermedades infecciosas, y causan enfermedades, discapacidades, desfiguración y más de 700.000 muertes anuales.

La respuesta se centra en métodos de control de vectores que se adapten el contexto local y sean sostenibles, para salvar vidas, reducir la carga de las enfermedades que causan esos vectores y mejorar la rentabilidad de estas intervenciones. Se ocupará de múltiples vectores y enfermedades, y buscará involucrar a distintos sectores, incluyendo el medio ambiente, la planificación urbana, y la educación, además del sector de la salud.

La respuesta también promoverá la investigación para proporcionar la base de evidencia requerida para el control y la eliminación de enfermedades. Agrupa las acciones de los países bajo cuatro pilares: el fortalecimiento de la acción intersectorial e intrasectorial, la movilización de las comunidades, la mejora de la vigilancia y el monitoreo, y la ampliación e integración de las intervenciones de control de vectores. Enfatiza también en la necesidad de un liderazgo y un apoyo fuertes de los países, así como en la importancia de velar por que el control de los vectores sea un elemento básico de las estrategias y planes nacionales de salud para implementar en la Agenda para el Desarrollo Sostenible 2030.

Enfermedades no transmisibles
Los delegados respaldaron un conjunto actualizado de opciones de políticas e intervenciones que buscan ayudar a los países a alcanzar los objetivos mundiales de prevención y control de las enfermedades no transmisibles. El nuevo conjunto incluye 16 intervenciones denominadas “mejores inversiones” dentro del plan de acción mundial de la OMS para la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles 2013-2020. La eficacia de las “mejores inversiones” ha sido recientemente reexaminada y reafirmada por la OMS.

En ese sentido, hace mayor hincapié en las medidas para reducir la exposición de la población a factores que aumentan el riesgo de desarrollar enfermedades no transmisibles, entre las que figuran poner impuestos al tabaco y a las bebidas azucaradas; prohibir la publicidad del tabaco y reformular los productos alimenticios para reducir su contenido de sal. Entre las intervenciones para mejorar el manejo y control de las enfermedades no transmisibles, también se mencionan los tratamientos con medicamentos para diabéticos e hipertensos, apoyo a las personas que han tenido ataques cardíacos o accidentes cerebrovasculares o quienes tienen un alto riesgo de tener un evento cardiovascular, y el tamizaje por cáncer para las mujeres.

Los delegados destacaron la labor de la OMS para avanzar en el programa de las enfermedades no transmisibles, incluidos los preparativos en curso para la Tercer Reunión de Alto Nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre Prevención y Control de las Enfermedades no Transmisibles, que se celebrará en 2018.

Control de tabaco
Las delegaciones de los países adoptaron una decisión en la que se solicita a la Conferencia de las Partes (CP) del Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco (CMCT), que brinde información sobre los resultados de su reunión bienal a futuras reuniones de la Asamblea Mundial de la Salud. El Secretariado de la CMCT de la OMS será el encargado de conducir estos pedidos y compartir la información. También solicitaron al Director General de la OMS que brinde información sobre resoluciones y decisiones relevantes de la Asamblea Mundial vinculadas al tabaco en futuras reuniones de la Conferencia de las Partes. La octava reunión de la Conferencia de las partes se celebrará del 1 al 6 de octubre de 2018 en Ginebra, Suiza.

El Convenio Marco de Control de Tabaco es el primer tratado internacional de la OMS. Hasta la fecha, tiene180 Estados Partes y es uno de los tratados más rápidamente aceptados en la historia de la Organización de Naciones Unidas.

Sordera y pérdida de audición
Los delegados acordaron intensificar acciones para prevenir la sordera y la pérdida de audición. Unos 360 millones de personas en todo el mundo viven con pérdida auditiva que los incapacita, un total que incluye a 32 millones de niños y a casi 180 millones de adultos mayores. Casi el 90% de las personas con pérdida de audición viven en países de ingresos bajos y medianos, que a menudo carecen de recursos y estrategias para hacer frente a esta dificultad. La mayoría de los casos de pérdida de audición pueden ser evitados y pueden ser manejados con éxito a través de intervenciones que resultan rentables.

La nueva resolución llama a los gobiernos a integrar estrategias para el cuidado de los oídos y la audición en el marco de sus sistemas de atención primaria de salud; a establecer programas de formación para los trabajadores de la salud; a implementar programas de prevención y detección para poblaciones de alto riesgo; y a mejorar el acceso a tecnologías y productos para asistir en la audición que sean asequibles, rentables y de alta calidad. Destaca la importancia de garantizar el acceso universal a la prevención y la atención de la sordera y pérdida de audición.
La resolución también pidió a la OMS que prepare un informe mundial sobre la audición y que brinde apoyo a los países para que puedan reducir la pérdida de audición, incluida la causada por la exposición al ruido.

Manejo de productos químicos
Los delegados aprobaron una nueva hoja de ruta para mejorar la participación del sector de la salud en la gestión racional de los productos químicos. En todo el mundo, unas 1,3 millones de vidas se pierden cada año debido a exposiciones a ciertos productos químicos. Sin embargo, muchos países todavía carecen de los marcos reglamentarios y políticos necesarios y de la capacidad institucional para evaluar y gestionar los efectos en la salud de los productos químicos, como el plomo y los plaguicidas. Existe un amplio acuerdo en que una mayor participación del sector de la salud es crucial para abordar estas cuestiones.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible llaman a los países a reducir el número de muertes y enfermedades causadas por los productos químicos peligrosos para 2030. También alientan a mejorar la gestión de los productos químicos y de los desechos para 2020. La hoja de ruta actual destaca cuatro áreas de acción: reducción de riesgos, conocimiento y evidencia, capacidad institucional, y liderazgo y coordinación. Las acciones individuales incluyen la eliminación gradual de las pinturas que contienen plomo, la regulación de los productos químicos, la mejora de la capacidad para responder a las emergencias químicas y a las intoxicaciones, el fortalecimiento de la vigilancia y el monitoreo, y la concientización y educación sobre los impactos de la exposición química.

La OMS trabajará con los países para poner en práctica la hoja de ruta y presentará informes sobre los progresos realizados el año que viene en la Asamblea Mundial de la Salud.

Objetivos de Desarrollo Sostenible
Los delegados examinaron un informe sobre los progresos realizados en relación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible relacionados con la salud y pidieron al Director General de la OMS que siguiera informando a los Estados Miembros cada dos años sobre los avances a nivel mundial y regional en este sentido. También solicitaron que la OMS incluya, de manera periódica, información sobre los progresos hacia el fortalecimiento de la atención quirúrgica y anestésica.

Los países de las Américas destacaron que los programas y políticas de la OMS deberían apoyar la Agenda de Desarrollo Sostenible 2030. En ese sentido, señalaron que la región está trabajando en una Agenda de Salud Sostenible para las Américas 2018-2030, que complementará los esfuerzos nacionales hacia alcanzar y monitorear los ODS. “Estamos comprometidos con el bienestar de todos, combinando los ideales del acceso universal a la salud y la cobertura universal de salud”, afirmaron.

“La agenda 2030 fue establecida para producir cambios transformativos. Los países de la Región de las Américas están comprometidos en trabajar con la OMS para promover estos cambios y para traducir los ODS en resultados de salud concretos y mayor equidad en salud”, señalaron los países.