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Declaraciones de la Comisión Central de Deontología

autorización del paciente y del médico, en especial en los casos en que el ajuste del plan

terapéutico ha sido muy laborioso, o cuando los medicamentos tienen un margen terapéutico

muy pequeño. En la normativa legal se reconoce este hecho y se han publicado listas de

medicamentos que no pueden ser sustituidos por otros en la dispensación. El art. 10.6 de la

Ley General de Sanidad, arriba citado, señala que ha de ser el responsable médico de su caso

quién ofrezca al paciente las opciones de tratamiento.

10.

La sustitución genérica debe ser motivo de cooperación, no de enfrentamiento, entre médico

y farmacéutico. No puede el farmacéutico, a pesar de su condición de experto en

medicamentos, invadir el área legítima de actuación del médico y cambiar el plan terapéutico

que éste ha recomendado a su paciente: ello equivaldría a apropiarse de la potestad de

prescribir, exclusiva del médico. Debe, cuando tenga razones para ello, comunicar los

extremos pertinentes al médico, para que éste los apruebe y los anote en la historia clínica

de su paciente. Y el médico está obligado a aceptar y a agradecer las propuestas razonables y

justificadas del farmacéutico.

11.

La Comisión Central de Deontología está profundamente convencida de que la genuina y

fructífera cooperación entre médicos y farmacéuticos, lo mismos en la atención primaria que

en los hospitales, ha de estar presidida por dos principios: el principio, tradicional y vigente,

desde el Edicto de Salerno, vigente en todas las sociedades avanzadas, de separación de

funciones (los médicos prescriben, los farmacéuticos dispensan), y en principio de

cooperación interprofesional que permite aprovechar al máximo las destrezas y

conocimientos de médicos y farmacéuticos al servicio de los pacientes. Porque si bien los

farmacéuticos están obligados por su profesión a ser buenos conocedores de los

medicamentos, no pueden olvidar que los médicos son buenos conocedores de los pacientes

y los responsables últimos de la atención de su salud.

Madrid, 27 de marzo de 2000