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Declaraciones de la Comisión Central de Deontología

obtuvieron información de

webs

de

sa

lud

y personales, blogs

y Facebook.

El

trabajo

constata

que

el 70%

de las informaciones utilizan terminología científica

poco

comprensible

para los no profesionales

sanitarios, en apoyo

de la peligrosidad de las

vacunas

y

e

l

estudio evidencia

que

en estas

redes de divulgación hay

"una

considerab

l

e

cantidad de desinformación y pseudociencia';

asegurando que

el 65% de

las

vacunas

pueden

causar autismo, casi el 50%

daño

cerebral, con

pretendidas

evidencias científicas

que

en

realidad no lo

son,

mientras que

el 30%

para defender

estos catastrofistas

presagios tan

solo

recurren

a simp

l

es casos excepcionales, sin

que

además existan evidencias

incuestionables

para

apoyar

la relación pretendida

entre el daño y

la vacunación.

Algunos defensores de los postulados

en

contra de

l

a

vacunación hacen referencia

a

los intereses

económicos de

laboratorios para

justificar su actitud.

Los ingresos de una

compañía

farmacéutica

por la

venta

de

vacunas son

mucho menores

a

los

que obtiene con

la

mayoría de los otros fármacos.

En

las

cuatro compañías

que fabrican vacunas,

estas

representan una media del

3

-4

%

de

su

total de ventas. Esto

supone

que podrían dejar de

fabricarlas sin sufrir

demasiado impacto

en su

negocio.

En

todo caso,

este

no puede

ser

un

argumento

que invalidara la

científicamente

demostrada

eficacia

de les

vacunas.

También

si

l

o

que

se

pretende insinuar

es

que

los

médicos

que

mayoritariamente

recomiendan

la

vacunación, actúan

bajo presión

comercial, se está sugiriendo que esta

inmensa mayoría de

profesionales

son

manipulables,

sugerencia totalmente

falsa

.

Los profesionales

sanitarios

tienen la obligación y la

responsabilidad

de recomendar la

vacunación, si bien no todas las vacunas con igual fuerza, pues no

es comparable

el riesgo que

supone

tener una

enfermedad

u otra ni

el

porcentaje de protección que

confieren.

No

es

lo

mismo por ejemplo la vacunación

contra

la difteria, de incuestionable

eficacia en

una

enfermedad

que puede llegar

a ser

mortal, que la vacunación

antigripal anual, enfermedad

más leve

y que

la

vacuna

preventiva

tiene algunos

int

e

rro

g

ante

s

. A pesar de las

e

norme

s

v

e

ntajas preventivas de la vacunación infantil, e

s

ta no es obligatoria en España y los padres

pued

e

n optar por rechazarlas o aceptar una

s

vacunas y rechazar otras.

La incorporación incesante de nuevas vacunas

e

n el calendario recomendado, es otra

cuestión con indudables implicaciones éticas y exige un ejercicio de prudencia y un

posicionamiento crítico, no diferente al que se tiene o se debería tener con innovaciones de

fármacos o de nuevas tecnologías, es decir regirse por criterios de efectividad, seguridad y

eficiencia, basados en pruebas y evidencias científicas.

2. Información a la población

De especial relevancia ética es la información a la población, tanto por las

administraciones sanitarias como por los laboratorios productores y por los profesionales