VALORES DEL MÉDICO 2021

111 FELIPE RODRÍGUEZ DE CASTRO e indeterminado. En estas circunstancias, el médico solicita la confian]a de la sociedad a la que ofrece, a cambio de un reconocimiento ya mencionado, competencia para aplicar unos conocimientos y habilidades especializados, la búsqueda de la excelencia profesional y la actualización de sus conocimientos. Un médico competente es un médico digno de confian]a, fiable. Esta confian]a es el elemento claYe del nuevo modelo de contrato social. De hecho, la confian]a se sustenta en dos ideas básicas: competencia y compromiso. Los pacientes necesitan confiar en la profesión médica, y ésta debe ofrecer confiabilidad. Dada la asimetría de información y conocimiento entre médico y paciente y la situación de vulnerabilidad en que éste se encuentra, el médico debe garantizar el cumplimiento de los compromisos contraídos: altruismo, anteposición de los intereses del paciente y confidencialidad. Dada la asimetría de información y conocimiento entre médico y paciente y la situación de vulnerabilidad en que este se encuentra, el médico debe garantizar el cumplimiento de los compromisos contraídos A lo largo de la historia, la medicina ha sido testigo de diversos ciclos de confusión moral, de dudas acerca de si existe algo especial que impone a los que la practican unos estándares de integridad ética más rigurosos. Cuando una profesión se ‘desprofesionaliza’ rechaza estas superiores exigencias morales y se acomoda al clima político y cultural predominante. Las causas de esta desprofesionalización son diversas, pero uno de los factores esenciales está asociado a un déficit de competencia profesional y la consecuente disminución de la calidad asistencial, incremento del gasto sanitario, variabilidad en el ejercicio clínico e incertidumbre acerca del impacto real que sobre la salud de los ciudadanos tiene el uso de muchas prácticas médicas. El incremento de la producción científica y el paradójico déficit de competencia entroncaría con la llamada Ɂsociedad de riesgoɂ, que BecN define como Ɂaquella en la que la producción de conocimiento conlleva la creación de situaciones de mayor incertidumbre’. Relacionada también con el déficit de competencia profesional está también la tendencia a la ocultación del error médico y el automatismo ante prácticas profesionales manifiestamente mejorables. Uno de los factores esenciales de la desprofesionalización está asociado a Xn G«ʾciW Ge cRPSeWenciD SURIeViRnDO y la consecuente disminución de la calidad asistencial, incremento del gasto sanitario, variabilidad en el ejercicio clínico e incertidumbre acerca del impacto real que sobre la salud de los ciudadanos tiene el uso de muchas prácticas médicas La confluencia de las reYoluciones biotecnológicas e infotecnológicas parece colocar a la inteligencia artificial en mejores condiciones para reali]ar cálculos de probabilidades y reconocimiento de patrones e incluso para desempeñar tareas que requieren intuiciones acerca de otras personas. Dos capacidades no humanas importantes de la inteligencia artificial son la conectiYidad y la capacidad de actualización y, en ese sentido, podrían proporcionar una prestación sanitaria

RkJQdWJsaXNoZXIy ODY0MDA=