VALORES DEL MÉDICO 2021
sanitarios y no sanitarios, todos ellos sujetos al secreto, y aparecen los conceptos de ‘secreto médico compartido’ y de ‘secreto médico derivado’. El ‘secreto médico compartido’ es una necesaria consecuencia de la medicina moderna ejercida por un equipo de profesionales y ampliamente tecnificada. El Ɂsecreto médico deriYadoɂ proYiene de la existencia en el proceso asistencial de otros elementos sobreañadidos, como la gestión y la administración (personas de la administración de los centros sanitarios, personal de justicia, de compañías aseguradoras, de riesgos laborales, certificaciones de calidad, etc.) que obligan a que otro tipo de personas no sanitarias puedan tener acceso a la documentación clínica. La conducta que debe tener el médico en estas situaciones queda establecida en el CDM en sus artículos 29.1 (Ɂel médico debe e[igir a sus colaboradores sanitarios y no sanitarios absoluta discreción y observancia escrupulosa del secreto profesionalɂ) y 29.2 (Ɂen el ejercicio de la medicina en equipo, cada médico tiene el deber y la responsabilidad de preserYar la confidencialidad del total de los datos conocidos del pacienteɂ). Los médicos que comunican lo que conocen de un paciente a otros médicos sin necesidad asistencial se olvidan y transgreden el secreto médico, entendiendo erróneamente que los contenidos de las historias clínicas son como una propiedad compartida de la profesión médica, cuando es un deber profesional individual. El artículo 29.3 del CDM lo indica: ɁEl médico debe tener una justificación ra]onable para comunicar a otro médico información confidencial de sus pacientesɂ. 122 Los médicos que comunican lo que conocen de un paciente a otros médicos sin necesidad asistencial trasgreden el secreto médico, entendiendo que dichos contenidos son como una propiedad compartida de la profesión médica, cuando es un deber profesional individual &RnIiGenciDOiGDG \ GRcenciD El B4M, en su recomendación 95, dice: Ɂel médico tiene la obligación de facilitar el aprendizaje de los estudiantes de grado, de posgrado, de especialidades médicas y de otros profesionales de la salud’. La docencia de pregrado y posgrado va ligada inexorablemente a la actividad asistencial, y este aspecto debe ser conocido y reconocido por la sociedad. Hay que hacer especial referencia al sistema MIR, procedimiento de especialización más idóneo para dar continuidad a una asistencia sanitaria pública de calidad; la e[periencia ha demostrado su eficacia en la formación de los profesionales médicos, aun reconociendo que puede tener, como toda actividad humana, aspectos mejorables. Pero es cierto que la docencia puede provocar a veces incomodidades a pacientes. Sin embargo, si se ha comunicado adecuadamente los aspectos docentes de los centros sanitarios, la gran mayoría de los pacientes las aceptan sin dificultad e incluso algunos se sienten como participantes necesarios de la docencia, asumiéndolo como un serYicio a la sociedad (paciente como Ɂdocenteɂ) e incluso beneficiarse, ya que su participación en el aprendizaje implica si cabe una más detenida atención. VALORES DEL MÉDICO
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy ODY0MDA=