Fórum de Salud
La OMC reúne por primera vez a 11 consejeros de Sanidad para debatir sobre el futuro de la Sanidad
La Organización Médica Colegial reunió por primera vez el pasado mes de febrero a consejeros de Sanidad de once comunidades autónomas en un foro de trabajo técnico e independiente del debate político, con el objetivo de analizar los principales retos estructurales del Sistema Nacional de Salud (SNS).
El encuentro, organizado junto a Medicina Responsable, bajo la denominación Forum Salud, contó con la participación de los consejeros autonómicos de salud de Castilla-La Mancha, Castilla y León, Galicia, Cantabria, Canarias, Comunidad de Madrid, Aragón, Islas Baleares, La Rioja, Región de Murcia y Comunidad Valenciana: Jesús Fernández Sanz, Alejandro Vázquez Ramos, Antonio Gómez Caamaño, César Pascual Fernández, Esther Monzón Monzón, Fátima Matute Teresa, José Luis Bancalero Flores, Manuela García Romero, María Martín Díez de Baldeón, Juan José Pedreño Planes Y Marciano Gómez Gómez, respectivamente.
La reunión tuvo como punto de partida un gran debate entre todos los consejeros de Sanidad sobre “la realidad del Sistema Nacional de Salud”. En ella se hizo un diagnóstico de la situación y de los retos que enfrenta el sistema desde sus diferentes perspectivas y realidades.
El Foro recogió también encuentros especializados y grupos de trabajo, con los diferentes directores generales y gerentes, expertos en gestión económica, planificación sanitaria y transformación digital, sobre financiación y sostenibilidad del modelo, la innovación digital y el uso de la inteligencia artificial, la gestión de los recursos humanos sanitarios, la humanización y equidad en la atención al paciente, y la gobernanza del sistema.
El presidente de la OMC, Tomás Cobo, señaló que “en este encuentro el papel de la Organización Médica Colegial, como representante de los intereses generales de los médicos, es facilitar un espacio estable de acogida y de cooperación técnica entre quienes gestionan la sanidad pública. Es la primera vez que, fuera de las reuniones interterritoriales, se consigue reunir a la mayoría de los consejeros para compartir información, anticipar problemas y construir soluciones comunes”.
El presidente de los médicos recordó también el papel del facultativo como eje vertebrador del Sistema Nacional de Salud: “Su conocimiento clínico, responsabilidad en el diagnóstico y compromiso con el paciente sostiene en gran medida la confianza de la población en la sanidad pública”.
Vuelve a ver el debate OMC-consejeros de Sanidad
El Fórum de Salud reúne a todo el ecosistema sanitario ante un reto común: sostener el sistema
Tras el encuentro con los once consejeros de sanidad, el Fórum de Salud reunió a los principales agentes del ecosistema sanitario: equipos directivos de los servicios regionales, expertos en gestión y planificación, representantes de la industria farmacéutica y tecnológica, así como profesionales clínicos y gestores asistenciales para abordar de manera transversal los grandes retos del Sistema Nacional de Salud (SNS) desde una perspectiva integral, alejada del debate político y centrada en soluciones técnicas y compartidas.
A lo largo de los diferentes espacios, el encuentro puso sobre la mesa un diagnóstico común: el sistema se enfrenta a una transformación estructural marcada por la presión demográfica, la cronicidad, la innovación tecnológica y la evolución de las expectativas profesionales y sociales, lo que obliga a repensar sus bases organizativas, financieras y asistenciales.
Uno de los ejes centrales fue el de la sostenibilidad económica y la necesidad de revisar los modelos de financiación y gestión. En la mesa dedicada a esta cuestión, responsables autonómicos y expertos coincidieron en que el debate no puede limitarse a incrementar el presupuesto, sino que exige una transformación profunda en la forma de gestionar los recursos. La idea de “invertir mejor” se impuso como principio rector: medir resultados, eliminar inercias organizativas y priorizar aquellas intervenciones que realmente aportan valor en salud.
Los representantes de distintos servicios de salud subrayaron que el sistema opera bajo una presión creciente derivada del envejecimiento de la población, el aumento de la cronicidad y la rápida obsolescencia tecnológica, que obliga a renovar equipamientos en plazos cada vez más cortos. En este contexto, se defendió la necesidad de abandonar estructuras rígidas y avanzar hacia modelos más flexibles, transversales y orientados a resultados, así como revisar procesos heredados que han perdido su utilidad clínica o económica.
Otro de los grandes bloques abordados fue el papel de la industria sanitaria, que en el Fórum adquirió protagonismo como agente imprescindible en la sostenibilidad del sistema. En la mesa específica dedicada a este ámbito participaron compañías farmacéuticas, tecnológicas y de servicios, que reivindicaron su evolución desde proveedores a socios estratégicos del SNS.
Otro de los grandes debates giró en torno a la idea de corresponsabilidad: la sostenibilidad del sistema no depende únicamente de las administraciones o de los profesionales, sino también de la capacidad de la industria para aportar innovación, datos y soluciones organizativas. Las empresas defendieron que la innovación —no solo farmacológica, sino también tecnológica y logística— es clave para mejorar los resultados en salud y la eficiencia del sistema, además de subrayar su contribución económica y su impacto en el tejido productivo del país.
Asimismo, se puso de relieve el papel menos visible pero esencial de determinados sectores, como los proveedores de gases medicinales o servicios hospitalarios, cuya actividad garantiza el funcionamiento diario de los centros sanitarios. Este enfoque amplía la visión clásica del sistema sanitario, incorporando a todos los actores que, directa o indirectamente, participan en la cadena de valor asistencial.
En paralelo, el Fórum dedicó una mesa a la transformación del modelo asistencial, abordando la transición desde estructuras tradicionales hacia un sistema más conectado, basado en procesos, datos y toma de decisiones compartida. En este ámbito participaron gerentes hospitalarios, directores asistenciales y responsables de calidad de distintos servicios de salud, que aportaron una visión operativa de los cambios necesarios.
El consenso fue claro: la transformación no es únicamente tecnológica, sino también cultural. No basta con incorporar herramientas digitales o mejorar los sistemas de información; es imprescindible implicar a los profesionales, adaptar su formación y facilitar la aceptación de los cambios en la práctica clínica. En este sentido, se insistió en la importancia de simplificar procesos, mejorar la comunicación entre niveles asistenciales y fomentar la participación de los pacientes en la toma de decisiones.
Las comunidades autónomas compartieron experiencias y propuestas para abordar este desafío, poniendo el foco en aspectos como la conciliación, el rediseño del marco laboral, la planificación de recursos humanos o la adaptación del sistema a las nuevas expectativas de las generaciones más jóvenes. Además, se subrayó la necesidad de repensar el modelo retributivo y organizativo, así como de reforzar la coordinación con el ámbito universitario para garantizar el relevo generacional.
En definitiva, el Fórum evidenció la interdependencia de todos estos factores: la sostenibilidad económica, la transformación organizativa, la implicación de la industria, la evolución del modelo asistencial y la situación de los profesionales forman parte de un mismo sistema que requiere abordajes integrados.
El valor añadido del encuentro residió precisamente en haber reunido a todos estos actores en un mismo espacio de diálogo, generando un diagnóstico compartido y abriendo la puerta a una hoja de ruta común basada en la cooperación. Frente a un contexto de tensión institucional y retos crecientes, el Fórum de Salud mostró que existe margen para el consenso técnico y para avanzar en soluciones que refuercen la resiliencia, la calidad y la viabilidad futura del sistema sanitario público.
Tomás Cobo: “Este encuentro abre una vía de diálogo y cogobernanza entre responsables sanitarios y profesión médica”
El Fórum de Salud impulsado por la Organización Médica Colegial (OMC) y Medicina Responsable marcó un punto de inflexión en la relación entre la profesión médica y los responsables políticos del sistema sanitario en España.
Para sus principales artífices, el presidente de la OMC, Tomás Cobo, y el periodista Ernesto Sáenz de Buruaga, este espacio permitió abrir un canal de diálogo directo en un momento especialmente complejo para la sanidad, caracterizado por la presión asistencial, la falta de profesionales y un escenario de creciente polarización política.
Tomás Cobo, resalta el valor de este encuentro que marca “un hito histórico al reunir, por primera vez, a 11 consejeros de Sanidad para compartir, desde la cercanía y el diálogo directo, los principales desafíos de la profesión médica y del sistema sanitario”, subraya. Un formato que, a su juicio, debería consolidarse en el futuro como parte de la gobernanza sanitaria: “La normalización de estos espacios de encuentro y colaboración debe formar parte de la gobernanza sanitaria del futuro, fortaleciendo la interlocución entre quienes gestionan el sistema y quienes sostienen diariamente el acto médico”.
El balance del encuentro es, en opinión de Cobo, claramente positivo. “La reunión permitió trasladar de forma directa a los responsables autonómicos las preocupaciones de la profesión médica y compartir un diagnóstico común sobre los problemas estructurales del Sistema Nacional de Salud. Entre ellos, destacó la precariedad laboral, un modelo retributivo “injusto” y la falta de tiempo para la formación continuada. “Trasladamos a los consejeros y consejeras que el sistema sanitario está en riesgo si no se afrontan con decisión estos problemas”, advierte.
Pese a las dificultades, Cobo pudo reafirmar en este espacio el compromiso de la profesión con el modelo sanitario español: “La profesión médica mantiene su compromiso inequívoco con un sistema universal, público y solidario, uno de los mayores logros de justicia social de nuestro país”.
En una línea similar, el presidente de Medicina Responsable, Ernesto Sáenz de Buruaga, destaca el valor del diálogo como herramienta imprescindible en el contexto actual. La iniciativa, explica, surgió precisamente de la necesidad de crear espacios de entendimiento. “Medicina Responsable busca siempre puntos de encuentro y de diálogo. Fruto de una conversación con Tomás Cobo surgió esta idea, que nos pareció especialmente oportuna en un momento de desencuentro en la sanidad”, señala. La convocatoria de consejeros y equipos directivos se planteó como una oportunidad para “intercambiar opiniones y conocimientos entre los protagonistas del sistema sanitario”.
Para Sáenz de Buruaga, uno de los principales aciertos del Fórum fue precisamente alejar el debate de la confrontación política. “Es inevitable vivir en ese ambiente, pero tenemos la obligación de buscar puntos de entendimiento. Como medio de comunicación, debemos impulsar foros alejados de la pugna política, aunque esta sea inevitable porque la sanidad, por desgracia, ha entrado de lleno en esa batalla”, afirma.
En cuanto al diagnóstico compartido, existió una notable coincidencia entre todos los participantes. “Aquí no hay dudas: la falta de profesionales, la financiación, las listas de espera y la transformación digital son los grandes retos”, resume Sáenz de Buruaga. Un escenario que obliga a tomar decisiones estratégicas en un contexto de recursos limitados: “La sanidad puede gastar sin límite, pero los recursos son finitos. Hay que priorizar y tomar decisiones, aunque no gusten”.
El Fórum también puso de manifiesto la necesidad de avanzar hacia un modelo más equitativo entre comunidades autónomas, sin perder de vista sus particularidades. En este sentido, tanto Cobo como Sáenz de Buruaga coinciden en que la colaboración y la cogobernanza son elementos clave.
En definitiva, para Cobo “este encuentro abre una vía de diálogo y cogobernanza entre responsables sanitarios y profesión médica, porque el acto médico exige interlocución directa, confianza y trabajo compartido y abre una hoja de ruta que, más allá del propio encuentro, apunta hacia una nueva forma de entender la gestión sanitaria: más participativa, más coordinada y centrada en dar respuesta a los desafíos reales del sistema”.














