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No recomendar la vacuna contra la COVID-19 sería una mala praxis y debería atajarse

Coincidiendo con el Día Internacional de la Ciencia, El Observatorio contra las Pseudociencias de la Organización Médica Colegial, a través de su Fundación para la Formación (FFOMC), puso en marcha el primero de una serie de seminarios on-line, en este caso centrado en la ‘Vacunofobia’, y en el que se debatió sobre las el miedo a las vacunas, las pseudociencias, la responsabilidad de los medios de comunicación y la mala praxis que conllevaría la no recomendación de la vacuna por parte de los profesionales médicos

Madrid  medicosypacientes.com

En este primer webinar participaron diferentes expertos en este ámbito como el Dr. Roi Piñeiro, jefe del Servicio de Pediatría del Hospital Universitario General de Villalba, investigador, profesor y autor de libros de divulgación científica como ‘Pseudociencias al desnudo: que no te engañen’; la doctora María Garcés-Sánchez, pediatra, Investigadora y actualmente adscrita al Área de Vacunas (FISABIO) y el doctor Rubén García Sánchez, secretario del Colegio de Médicos de Salamanca, coordinador de Pediatría del Hospital U. de Salamanca y profesor, investigador y ponente en múltiples foros nacionales e internacionales dentro del área de la vacunología.
 
La Dra. Rosa Arroyo, coordinadora del Observatorio contra las Pseudociencias (OPPISS) y vicesecretaria del Consejo General de Colegios oficiales de Médicos (CGCOM), inauguró el primer webinar de este ciclo formativo titulado ‘Vacunofobia’: “Agradezco enormemente la participación de nuestros ponentes por el tiempo que nos regalan esta tarde y, además, porque se ha demostrado que los divulgadores científicos no están exentos de riesgo en su tarea de informar científicamente. Según los datos aportados por la revista Nature, un 22% de estos profesionales han sufrido amenazas”. Por ello, la coordinadora del OPPISS quiso aprovechar para recordar que tienen “todo el apoyo institucional” para que la información en ciencia no quede silenciada. “Solo queremos lo mejor para nuestros pacientes y para la población en general, concluyó.
 
Por su parte, el Dr. Rubén García Sánchez planteó y contextualizó el debate sobre los ‘Problemas relacionados con los vacunofóbicos’: “Uno de los principales argumentos utilizados por aquellas personas que temen a la vacuna es la rapidez con la que ha salido respecto al tiempo que se considera el óptimo. Es evidente que los medios humanos, técnicos, horas invertidas y financiación dedicados al COVID-19 no son equiparables con otras enfermedades”. En cuanto a las pseudociencias y pseudoterapias, el Dr. García aseguró que estas “soluciones milagrosas chocan de frente con la evidencia científica. Además, abogan las ganas de ‘agarrarse a un clavo ardiendo’ que tienen estos pacientes, y es este el pilar fundamental en el que se fundamentan”.
 
“La aparición de los antivacunas coincide con la salida a la luz de las primeras vacunas”, afirmó al comienzo de su intervención el Dr. Pinero, que insistió en diferenciar al vacunofóbico, una persona “formada a la que le surgen dudas y necesita de un experto que le asesora sobre aquello que le genera las dudas”, de los antivacunas, que “no solo están en contra de la vacunación si no que empiezan a incluir entre sus argumentos aspectos que no son científicos como puede ser la política y la economía”. 
 
Por otro lado, el pediatra del Hospital Universitario General de Villalba puso de relieve los principales motivos que generan el miedo a estas personas en base a su experiencia que, según él, “no es representativa en el ámbito nacional” porque su centro de trabajo abarca “simplemente un trocito de Madrid. El que más preocupación generaba es el mercurio, cuando en España hace más de 10 años que no existe ninguna vacuna comercializada que lleve este elemento”. Esta es la duda o miedo más fácil de resolver, según el Dr. Piñeiro, a diferencia del segundo motivo que es el del autismo. “Ya conocemos las teorías disfrazadas de artículos científicos de Wakefield, que publicó en la revista Lancet, en las que afirmaba que una vacuna estaba relacionada con el autismo. Luego se demostró que este hombre mintió en sus investigaciones y se saltó todos los comités de ética para conseguir vender su propio remedio”, apuntó. El problema que destaca el Dr. Piñeiro es que estas “fake news disfrazadas de artículos científicos” han calado hasta el día de hoy.  El tercer motivo que más miedo genera entre las personas que temen a las vacunas es la existencia de sales de aluminio dentro de las mismas: “Este tercer motivo sería entendible si nadie les ha explicado a esas personas que el aluminio es el tercer oligoelemento más abundante en la naturaleza. Cualquier comida y la propia lactancia materna llevan más aluminio que las vacunas”.
 
En esta misma línea, la Dra. María Garcés-Sánchez destacó que los antivacunas se suelen basar en argumentos como el de que exista un microchip dentro de la vacuna, algo que actúa como “una justificación clara de lo que está sucediendo. Es fundamental que cualquier persona, y más aún los profesionales sanitarios, tengan la formación y evidencia para poder dar un argumento”. La radicalidad en el pensamiento y la incapacidad para razonar estos datos científicos de algunas personas son para la doctora un problema relacionado con la enfermedad mental. “Confío en que este es un reducto muy pequeño de personas y que la mayoría pueden cambiar de opinión tras una buena acción divulgativa científica”, afirmó. 
 
Respecto a los profesionales médicos que no recomiendan la vacunación frente a la COVID-19, la Dra. Garcés-Sánchez afirmó que le “da mucha tristeza que existan compañeros que sin datos y conocimientos se atrevan a hacer una afirmación así. Lo primero que tiene uno que hacer es informarse, formarse y después dar una información. Si yo tengo que hablar de un tema que desconozco tengo que buscar a un profesional para sustentarme”. Para el Dr. García, la Organización Médica Colegial tiene que actuar en estos casos delicados: “Esto sería una mala praxis y debería atajarse”, una idea que compartió el también el Dr. Piñeiro. 
 
Para el autor del libro Pseudociencias al desnudo: que no te engañen, esta problemática, la de las pseudociencias, es más grave que la de los antivacunas y, según él, “no se está haciendo suficiente en nuestro país para evitarlo”. Es el método científico y las publicaciones las que consiguen, según el pediatra, que una pseudociencia se convierta en ciencia. “Nosotros no estamos en contra de la pseudociencia, estamos confrontados con aquello que no esta basado en la evidencia científica y sólo se argumenta con un ‘a mí me fue bien’, algo muy común en este tipo de discursos”, aseguró. 
 
Sobre el papel de los medios en este asunto, algo que se tratará en profundidad en el tercer webinar de este ciclo de seminarios, los doctores coincidieron en la gran responsabilidad que tienen en la divulgación y el escaso interés de la televisión en formar a la gente. “En este ámbito se busca mucho el cotilleo y el charloteo”, afirmó la Dra. Garcés-Sánchez. En este sentido, el Dr. García apuntó que “el periodismo de hoy en día ya no es objetivo, es espectáculo, click bait, y esto es muy grave. La verdad absoluta o desde un punto de vista científico vende mucho menos que el alarmismo”.
 
Nuevas citas formativas
 
El siguiente seminario on-line tendrá lugar el próximo 29 de noviembre y se centrará en la actualización del marco legal en intrusismo sanitario y pseudoterapias. También en diciembre habrá una nueva cita de estos ciclos formativos y de divulgación con un webinar centrado en la comunicación veraz como antídoto frente a las pseudociencias y el negacionismo, concretamente el 13 de diciembre. Amplía información.