Manuela García

Opinión. Medicina contra el cambio climático

Hoy en día la inmensa mayoría de población es plenamente consciente de que el cambio climático representa una de las mayores amenazas contra la salud a nivel global. Todos a nivel individual y colectivo podemos hacer mucho para combatir este fenómeno que perjudica la salud del planeta y de todos los que habitamos en él.

La profesión médica consciente del papel que juega en la sociedad ha impulsado una Alianza Médica Contra el Cambio Climático para liderar y dar un paso de gigante en el compromiso del Consejo General de Médicos con la Agenda 2030 y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible.

El sector sanitario en su globalidad, según estudios avalados, sería el quinto país con mayor agresión climática, y dentro del sector, tan solo la industria farmacéutica vierte al medio ambiente más gases de efecto invernadero (GEI) que la industria de la automoción. Este panorama hace imprescindible que desde las profesiones actuemos para promover acciones e iniciativas que reviertan este enorme impacto de la sanidad que paradójicamente perjudican la salud de todo el planeta.

Esta fotografía actual de la emergencia climática hace necesario crear un mapa de vulnerabilidad de efectos en la salud desde el cambio climático, diseñar en coordinación con los organismos internacionales una hoja de ruta clara y sensibilizar a la población para que esta toma de conciencia se arraigue en cada ciudadano del mundo. Y en este punto es donde las corporaciones jugamos un rol fundamental en el que la profesión médica debe, puede y quiere estar.
 


"Más de 75 millones de niños menores de cinco años presentan síntomas de retraso en el crecimiento"



Pero no podemos hacerlo solos, es absolutamente imprescindible que los gobiernos se apoyen en las organizaciones médicas para afrontar las múltiples interrelaciones entre la salud y el cambio climático y se haga desde un enfoque One Health. Sólo mediante un trabajo transversal e interdisciplinar en el cuidado de la salud de las personas, los animales y el medio ambiente, se logrará elaborar e implementar programas, políticas y leyes en pro de la mejora de la salud pública.

Actuar contra el cambio climático es también ser solidarios y luchar por la justicia social, unos valores que van en el ADN de la profesión. Los efectos del aumento de la temperatura, de las cada vez más frecuentes DANAS o las sequías son terribles para la población con menos recursos y para las personas más vulnerables. Así, al menos 155 millones de personas, más del triple que las que viven en España, se vieron abocadas a la inseguridad alimentaria aguda en 2020 debido a las condiciones meteorológicas extremas, así como a los conflictos y las crisis económicas, según afirma el Programa Mundial de Alimentos (PMA).

Entre los que la sufren hay más de 75 millones de niños menores de cinco años que presentan síntomas de retraso en el crecimiento. Tenemos que ser conscientes de que los fenómenos meteorológicos extremos seguirán exacerbando la inseguridad alimentaria aguda en las economías frágiles.
 


"La profesión médica se ha comprometido transformar la sanidad en un espacio más verde y sostenible"



Otro ejemplo son las olas de calor que cada año provocan el fallecimiento de más personas. Según The Lancet, durante los últimos 20 años ha habido un aumento del 53-7 por ciento en la mortalidad relacionada con el calor en personas mayores de 65 años. A nivel mundial, este fenómeno causó la muerte prematura de 296.000 personas solo en 2018, lo suficiente para llenar tres veces todos los asientos del Camp Nou.

Estos son solo dos ejemplos de las consecuencias del cambio climático en la salud física, pero la amenaza del cambio climático es un estresor emocional y psicológico, y los datos que se manejan alertan de que las personas con trastornos psiquiátricos son susceptibles de ser afectados de forma desproporcionada por las consecuencias del cambio climático.

Ante esta realidad que podíamos seguir reflejando en un texto infinito nadie se puede quedar al margen, por eso desde la profesión médica vamos a prescribir la lucha contra el cambio climático en cada uno de nuestros actos. Una prescripción en forma de información, iniciativas, campañas de divulgación y actividades de formación que contribuyan a mejorar la salud del planeta que, finalmente, es la de todos.

Como asegura el secretario general de la ONU, “si no cambiamos urgentemente nuestro modo de vida, ponemos en peligro la vida misma". Por eso, desde la profesión médica nos hemos comprometido en esta misión que no tiene otro objetivo que transformar la sanidad en un espacio más verde y sostenible que responde al profesionalismo médico y a su compromiso ético y deontológico y en definitiva, al cuidado de todos.

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